El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, afirmó ayer que su pueblo "no puede seguir obligado legalmente” a cumplir los acuerdos de Oslo de 1993, que crearon la ANP y que han marcado la hoja de ruta del proceso de paz entre israelíes y palestinos.
"Declaramos que no podemos seguir obligados legalmente por estos acuerdos firmados y que Israel debe asumir todas sus responsabilidades como un poder ocupante, porque el statu quo no puede continuar", dijoAbbas en su discurso ante la Asamblea General de la ONU.
La intervención de Abbas en la ONU llega en medio de renovadas tensiones con Israel luego de una serie de enfrentamientos intermitentes, en las dos últimas semanas, entre manifestantes palestinos y policías israelíes en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, especialmente en la mezquita de Al Aqsa.
Las conversaciones de paz entre la ANP e Israel se encuentran congeladas desde 2010 por la negativa de Israel a detener la expansión de sus colonias en Cisjordania y Jerusalén este, zonas que ocupa militarmente desde 1967 y donde los palestinos quieren construir su futuro Estado.
El gobierno nacionalista de derecha que asumió en Israel tras las elecciones de marzo pasado, liderado otra vez por el primer ministro Benjamin Netanyahu, rechaza hacer concesiones a los palestinos y ha complicado aún más las posibilidades de una reanudación del diálogo. “Nosotros, por nuestra parte, no estamos comprometidos con esos acuerdos e Israel debe asumir la responsabilidad completa por lo ocurrido. Esta es una decisión del Parlamento palestino.
Nuestra paciencia ha llegado a un fin”, agregó Abbas. Esa decisión podría llevar a la cancelación de la cooperación en seguridad que mantienen Israel y la ANP o incluso a la propia disolución de este órgano de gobierno palestino, que fue creado en 1994 en virtud de la firma un año antes de los mencionados acuerdos.
Abbas afirmó que Israel “se niega a cumplir con los acuerdos”, lo que convierte a Palestina “en una autoridad sin poderes reales”. “Mientras que Israel se niegue a acabar con las actividades de asentamientos y liberar al cuarto grupo de prisioneros palestinos como dictan nuestros acuerdos, no nos dejan más opción que insistir en que no seremos los únicos comprometidos con la implementación de estos acuerdos, mientras Israel los viola continuamente”, añadió.
Abbas dijo también que “ya no es útil gastar en tiempo en negociaciones por el mero hecho de negociar; lo que se requiere es movilizar los esfuerzos internacionales para supervisar un fin de la ocupación en línea con las resoluciones de legitimidad internacional”. “Hasta entonces, llamo a las Naciones Unidas a proporcionar protección internacional para el pueblo palestino, de acuerdo con la ley humanitaria internacional.
Necesitamos su protección, nos están golpeando desde todos los lados”, subrayó. El presidente de la ANP confirmó, además, que Palestina “continuará sus esfuerzos para acceder a las convenciones y organizaciones internacionales”, incluido “como parte estatal al Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional”. “Quienes temen la ley internacional y las cortes internacionales deben dejar de cometer crímenes”, afirmó en alusión a Israel.
Por su parte, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu condenó ayer el discurso de Abbas, ante Naciones Unidas, que calificó de “deshonesto” y “provocador”.+
Bandera palestina en la ONU
Naciones Unidas, Estados Unidos. Los palestinos izaron por primera vez su bandera en la sede de las Naciones Unidas ayer, en un gesto simbólico que, no obstante, no esconde el estancamiento absoluto de una de las crisis más antiguas en la historia del ente mundial. “En este momento histórico le digo a mi pueblo en todas partes: icen la bandera de los palestinos muy en alto porque es un símbolo de nuestra identidad”, dijo Abbas, de 80 años, a la multitud. “Hoy es un día de orgullo para los palestinos: el alba se aproxima”, agregó el presidente de la Autoridad Palestina durante la ceremonia.
La bandera roja, negra, blanca y verde fue izada en el jardín de rosas de la sede de la ONU, en una nublada tarde neoyorquina que amenazaba con lluvia. Algunos aplausos y bulla estallaron al verla ondear con la brisa. El pabellón será luego llevado al frente del edificio de la ONU y quedará flanqueado por las banderas de los 193 países miembro de Naciones Unidas, y de El Vaticano, que como Palestina, tiene estatus de miembro observador en la ONU.