Otros premios

A lo largo de su carrera recibió numerosas distinciones por su aporte al teatro y la cultura. Entre ellos se destaca:

Año 1993:
 Premio Los Andes a La Mejor Dirección (1993).
 Premio Siglo XXI. Entregado por el GETEA (Grupo de Teatro Argentino e Iberoamericano), a su trayectoria en el teatro nacional. 
 Premio "Los Hacedores" a su larga trayectoria, otorgado por el Gobierno de la Provincia de Mendoza.
 Premio "Leone D'Oro" en el rubro Teatro. Otorgado por La Associazione Culturale Italia.

Año 2001:
 Premio Podestá a su trayectoria.
 Distinción de la Cámara de Diputados de la Provincia de Mendoza. A la trayectoria y  por su labor cultural.
 Homenaje por sus 40 años de carrera. Gobierno de Mendoza.

Año 2003:
 Ciudadana Ilustre de Guaymallén, por la dirección de Cultura del municipio de Guaymallén. 
 Premio "Agenda de las Mujeres". Por su defensa y promoción de los derechos humanos de las mujeres. Entregado por ADEUEM (Asociación de Especialistas Universitarias en Estudios de la Mujer).

Año 2010:
 Placa homenaje por sus 50 años de carrera. Ministerio de Cultura de Mendoza.

Año 2012:
  Premio Margarita de Ponce, por su aporte a la cultura nacional. Distinción que entregado por la UMA (Unión de Mujeres de la Argentina) a las mujeres ilustres de nuestro país.

Año 2013:
 Premio a la Trayectoria por la Región Cuyo, del Instituto Nacional del Teatro.

El homenaje

Gladys Ravalle suma un nuevo homenaje a lo largo de su vida. En este caso, la Municipalidad de Godoy Cruz, reconocerá con distintas actividades su arduo compromiso y aporte a la cultura de esa ciudad.

Desde 2009 funciona la sala teatral Enkosala Gladys Ravalle, una iniciativa que nació de El Enko Compañía Teatral y dirigido por su hijo Juan Comotti, como una usina del teatro independiente, y donde la actriz desarrolla su labor artístico.

Como parte del homenaje este viernes se pondrá en escena la obra “Encadenados”, de Alejandro Manzano, con la actuación de Juan Comotti, Diana Moyano y Marcelo Díaz. La función es a las 21, en Almirante Brown 755 de Godoy Cruz.

Y el sábado, en el mismo lugar se descubrirá una placa homenaje y un mural para celebrar el aniversario de la actriz, con amigos y artistas invitados. La cita es a las 21.

Todo queda en familia

Junto al actor, director y puestista mendocino Cristóbal Arnold transitó un arduo camino abajo y arriba del escenario, y fruto de ese amor llegó Juan, quién inevitablemente mamó la pasión por el teatro, y es su gran orgullo. Además de los lazos de sangre y amor fraterno comparten la profesión, y se embarcan en proyectos conjuntos.

-Juan ¿a quién se parece más?

-Juan no conoce la tranquilidad. Es una mezcla rara de Arnold y de mí. Es una mezcla de la pasión de los dos más su propia pasión. Y él fue concebido en una gira, y se pasó más de la mitad de embarazo arriba del escenario. Y después se pasó la niñez en un canastito al costado del escenario. Yo quería que fuera comerciante. Pero lo hermoso es que tu hijo sea quien él quiere ser, y eso es un pan dulce hermoso, ganado con la pasión, el amor, donde uno quiere estar. Eso es lo más feliz que te hace de un hijo. Que pueda realizar sus sueños.

-¿Tienen muchas roces en el vínculo laboral?

-Como en todas las relaciones, si no hay asperezas no tiene sentido. Es como en el juego, vos movés las piezas un poquito para adelante, para el costado y se va haciendo la vida. Que es eso, es equivocarse, empujar por lo que vos soñás, y en eso te vas encontrando y desencontrando, y eso te permite crecer, elaborar, construir una relación una amistad, más allá de la novelita y el cuento.

-Y de Cristóbal Arnold ¿qué es lo que más extraña?

-El compañerismo. Él era realmente mi compañero. Además me presentaba así. La primera vez que me presentó ante unos intelectuales de café amigos, dijo: Mi compañera. Y realmente fue así, compañero es realmente con el que se comparte el pan. Es aquel que te comprende, que te exige, que no te perdona, que le saca brillo a la manzanita.

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