11 de septiembre de 2026 - 00:10

No debemos olvidarnos de la sismicidad de nuestro suelo

Del total construido en Mendoza entre el año 2000 y el año 2025, las obras clandestinas representan un 24.19%. Construir clandestinamente resulta altamente peligrosa por la falta de asesoramiento profesional y control municipal y por lo tanto las respuestas de estas construcciones durante la ocurrencia de un terremoto pueden resultar catastróficas.

Presidente del Centro de Ingenieros de Mendoza

Ante las catástrofes sísmicas que ocurrieron recientemente en Venezuela, Colombia y Perú, los que habitamos en zonas sísmicamente activas estamos obligados a no olvidarnos que en cualquier momento y sin previo aviso puede suceder un terremoto que nos afecte directamente.

Por ese motivo el Centro de Ingenieros de Mendoza, pone en conocimiento de la sociedad, los datos recabados y publicados por la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) del Gobierno de Mendoza y que dan cuenta de una actitud muy peligrosa de la población mendocina.

De acuerdo a esta información, la superficie construida sin permiso previo, es decir clandestinamente, paso de 118.655 m2 en el año 2000 a 324.996 m2 en 2025, lo que representaba un 16.23% del total y paso a ser, durante el último año un 30.59%. Ahora del total construido entre el año 2000 y el año 2025, las obras clandestinas representan un 24.19%. Construir clandestinamente resulta altamente peligrosa por la falta de asesoramiento profesional y control municipal y por lo tanto las respuestas de estas construcciones durante la ocurrencia de un terremoto pueden resultar catastróficas.

Si la misma comparación la realizamos con los permisos de construcción resulta mucho más dramático puesto que entre 2000 y 2025 las autorizaciones para obras clandestinas represento un 51.27% del total, estos números nos indican la gran cantidad de personas que opta por construir clandestinamente.

Podemos explicar esta tendencia creciente con dos maneras igualmente posibles la primera se explica a partir de la situación económica y el crecimiento del costo de la construcción y la brecha cada vez más grande entre este costo y los salarios y que cada persona trata de ahorrar en todo lo posible evitando gastos en honorarios o derechos de construcción y la segunda igualmente posible es que las autoridades que deben ejercer la tarea de policía de la construcción y controlar el cumplimiento de las normas han prácticamente abandonado ésta obligación, a lo que periódicamente le agregan una moratoria de construcciones clandestinas permitiendo que estas edificaciones ejecutadas sin cumplir con ningún reglamento se transformen en legales

Los recientes terremotos nos recuerdan que un sismo puede ocurrir repentinamente y que la aplicación de las normas debe cumplirse estrictamente y que la economía en materia de construcción puede resultar catastrófica en cualquier momento y en cuestión de segundos.

Construir “clandestinamente” es una forma absolutamente equivocada y peligrosa de economía. Finalmente, las autoridades gubernamentales deben asumir su rol y responsabilidad haciendo que las normas, cualesquiera sean, se apliquen y se cumplan.

* Daniel Dimaria. Presidente Centro de Ingenieros Mendoza.

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