10 de octubre de 2026 - 00:35

La otra inflación: esas hipérboles discursivas de Milei

Se sabe: el estilo discursivo del Presidente se caracteriza por el uso de la hipérbole, la épica económica y la altisonancia para calificar tanto los logros de su gestión como el desempeño de su gabinete o la magnitud de la herencia recibida.

La verba inflamada de Javier Milei lo lleva no sólo a atacar a los periodistas con su habitual violencia y maliciosa generalización, sino también a lanzar frases destinadas a titulares a lo Crónica, donde lo que más destaca es la grandilocuencia. El rojo catástrofe.

Se sabe: el estilo discursivo del presidente se caracteriza por el uso de la hipérbole, la épica económica y la altisonancia para calificar tanto los logros de su gestión como el desempeño de su gabinete o la magnitud de la herencia recibida. Algo así como una inflación paralela: la discursiva.

La retórica presidencial suele apelar a contrastes absolutos donde, según su percepción, se pasó de "la peor catástrofe" a "la hazaña histórica más importante", magnificando de esta manera el impacto político y técnico de las medidas de la gestión libertaria que encabeza.

Repasemos apenas un puñado de frases que ameritan el subrayado con resaltador. Acerca de las reformas estructurales y el Estado, citemos al locuaz mandatario: "Hemos llevado adelante la reforma estructural más grande de la historia argentina, cinco veces más grande que la de Menem". "Hemos pasado la reforma estructural más grande de la historia argentina. Bases es un hito histórico y monumental para la historia argentina". "Vinimos a hacer el ajuste más grande de la historia económica de la humanidad, y no solo eso, sino que lo hicimos con orden y sin alterar el orden social". No comments.

Acerca de la herencia recibida y la épica fundacional: "Nos tocó ni más ni menos que la peor herencia de la historia, tanto en materia fiscal como monetaria". "Nos dejaron al borde del abismo, frente a la peor crisis de toda nuestra historia económica y social". "Estamos construyendo los cimientos de la Argentina liberal que nos va a devolver a ser el faro y la potencia económica más grande del mundo". ¿No será mucho, señor juez?

Y no todo queda en su particular análisis del presente; también se aventura, cual osado clarividente, a vaticinar qué nos espera a futuro: "Si somos reelectos, 2028 va a ser el mejor año económico de nuestra historia". Bradbury, un poroto.

Por supuesto, hay muchas más. La lectura que hace Milei de su propia gestión siempre tiene una base económica que toma una parte de las estadísticas y descarta otra buena porción que pondría en conflicto lo positivo de sus "históricos" datos macroeconómicos. Como suele ocurrir en recortes arbitrarios como el suyo, la realidad de la calle desmonta las frases rimbombantes y da una lección de sentido común. Para alguien que solo concibe a su gobierno como un cúmulo de números y cero sensibilidad social, la meneada frase "dato mata relato" le cae a él con la precisión de un tiro libre de Messi al ángulo.

Para cerrar, apelemos a la sabiduría de los refranes a fin de dar una respuesta que no necesita esperar el tiempo de las urnas: "Dime de qué presumes y te diré de qué careces".

* El autor es secretario general de redacción de diario Los Andes. [email protected]

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