22 de febrero de 2026 - 00:10

La incógnita del voto desdoblado

El “electorado compartido” referencia a una sociedad pragmática y menos partidizada, desideologizada si se quiere, capaz de votar -sin conflicto alguno- a un libertario como Milei, un radical como Cornejo o peronistas como Stevanato y Félix.

Las elecciones municipales en 6 departamentos abren especulaciones sobre la percepción ciudadana y el sentido del voto. Si en la cabeza de los 514 mil habilitados para votar en Luján (122.153); Maipú (161.260); San Rafael (158.994); Rivadavia (46.685); Santa Rosa (15.285) y La Paz (9.631) pesa más la realidad local, la provincial o la nacional.

Si se concretó el denodado esfuerzo de los intendentes por circunscribir al ámbito estrictamente vecinal, y con ello, la evaluación de su gestión (principal razón del desdoblamiento). O si por el contrario, se impone en la consideración la agenda que Alfredo Cornejo despliega y que comparte con Javier Milei.

En la dicotomía del huevo o la gallina, no se debe dejar de puntualizar también que lo que está en juego (al menos para el votante de a pie) es la muy poco atractiva distribución de bancas en los concejos deliberantes, una partida en la que la política puede poner todo el fervor pero que no le cambia la vida al vecino. Por ende, escasa motivación y caldo de cultivo del ausentismo que podría estar entre el 30 y el 40%.

Sí hay que decir que -en general- los municipios que van a las urnas tienen gestiones bien consideradas (otra razón para refugiarse en el terruño y evitar olas ajenas), por lo que en principio se aventura una ventaja para los oficialismos que, aun así, encararon una campaña que pasó por debajo del radar de la agenda pública.

Frente a tal estado de incertidumbre, consultores locales arriesgaron algunas hipótesis que pueden prever el comportamiento, o al menos intentar explicar los resultados.

Caciques confiados

Hay una coincidencia generalizada entre todos los encuestadores que anticipan un sólido triunfo de La Libertad Avanza + Cambia Mendoza (LLA+CM) en Luján de Cuyo. Incluso, advierten la seria posibilidad de quedarse con las 6 bancas en disputa. Uno de ellos, que prefirió la reserva de su nombre, aventuró una victoria por encima del 60% e incluso más cerca del 65%.

En Maipú, otro de los consultados marcó la solidez de la figura de Matías Stevanato, así como de la gestión que encabeza, lo que le permitiría imponerse por más de 6 puntos, e incluso hasta con una diferencia de 10 (según la proyección de indecisos), con lo que recupera el control del Concejo Deliberante aprovechando que entre sus competidores nadie encarnó la prédica nacional que lo confronta. “Será la mejor elección de medio término del PJ en Maipú de la última década”, arriesga.

Además, especulan que las listas Proyecto Maipú Nuevo Rumbo (PMNR) y el Frente Libertario Demócrata (FLD) pueden minar allí las chances de mileístas y cornejistas.

En San Rafael, un habitual analista electoral que también pide reserva ve al “oficialismo departamental ganando por cerca de 10 puntos”. Al igual que en Maipú, destaca la figura “fuerte” de Omar Félix y de su gestión. Resalta, casi en espejo con su colega, que la estrategia de nacionalizar o provincializar no dio frutos. “Es una elección local, sanrafaelina y con la presencia de Emir Félix en la boleta de los convencionales”, ilustra.

En Rivadavia, no fluye la misma fortaleza de Ricardo Mansur ni de su frente local Sembrar. Aun así. entienden que puede hacer una buena elección que -precisan- estará de la mano de lo que pase en el distrito Ciudad que concentra el 60% del padrón municipal.

Dato: el oficialismo provincial no encuestó en La Paz ni en Santa Rosa. ¿Lo dan perdidos de antemano o entienden que no tienen relevancia por la escasa cantidad de electores?

Solapados

Martha Reale tiene una mirada más optimista para el Gobierno en Maipú, San Rafael y Luján. Allí, la situación aparece clara, con una ventaja en extremo significativa para LLA+CM, que incluye al macrista Esteban Allasino (Pro) que para ella obtendría entre el 55 y el 60% de los votos. La unificación de la oferta electoral parece haber pulverizado la dispersión u otros factores que entorpecen el análisis en Maipú y San Rafael.

Reale introduce en el debate un elemento que puede ser clave: el “electorado compartido”, que hace referencia al reflejo cada vez más frecuente de una sociedad pragmática y menos partidizada, desideologizada si se quiere, capaz de votar -sin conflicto alguno- a un libertario como Milei, un radical como Cornejo o peronistas como Stevanato y Félix.

De allí que entienda que hay un porcentaje importante de “voto solapado”, que se superpone en sus preferencias y que bien podría inclinar la balanza en una u otra dirección según la priorización que realice en el cuarto oscuro.

Las respuestas de Maipú variaron respecto si pensaban apoyar a Stevanato o a opositores; o si su inclinación iba de la mano de espacios políticos, o por acompañar la alianza del gobernador y el presidente. Todas distintas, pero en las proyecciones que contemplan algún tipo de migración y definición final plantea un escenario de “empate técnico”. Dice Reale: “El electorado solapado (4,5% del total) opera como árbitro”.

En San Rafael observa un escenario similar, según la valoración de Félix, por sello político o por alianza provincial-nacional con resultado también abierto, pero con un margen mayor si lo que prima es el respaldo al intendente o a una determinada “marca” política. Allí advierte una diferencia a favor de libertarios y radicales que varía 4 puntos según registra. Lo fundamenta en el quiebre del peronismo en el departamento, pero advierte también que un 4,2% de simpatizantes y votantes de Milei están dispuestos a darle su voto al PJ. Entonces, nada está dicho. Que hablen las urnas.

* El autor es periodista y profesor universitario.

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