Tiempo atrás iba caminando por una de las esquinas más emblemáticas de la ciudad de Mendoza: España y Necochea, más exactamente en la vereda de calle España donde está instalada la Basílica de San Francisco.
Todo lo que nos depara una visita a nuestra Basílica de San Francisco, donde yacen los restos de parte de la familia del Libertador y donde, además, las puertas de dicha Iglesia -dicen- fue construida por el padre del Papa Juan Pablo I. Todo un viaje por la historia y acá nomás, en el centro de la Capital mendocina.
Tiempo atrás iba caminando por una de las esquinas más emblemáticas de la ciudad de Mendoza: España y Necochea, más exactamente en la vereda de calle España donde está instalada la Basílica de San Francisco.
Siempre camino con la frente y la vista en alto, pero en esa ocasión -vaya uno a saber por qué motivo - iba con la vista en el suelo, tal vez porque quería encontrar plata como a veces sucede, recuerdo que mis necesidades eran grandes, pero no encontré plata, encontré algo muy importante: una especie de placa en el piso y me puse a leerla: hacía referencia a la Basílica y su importancia. Hasta allí, nada del otro mundo, pero al final, para mi sorpresa leo que allí están enterrados la hija y el yerno de San Martín, junto con una de las hijas de la pareja. ¿Qué? exclamé fuertemente ante la vista atónita de la gente que allí pasaba, muy apurados todos, zona bancaria, cerca del fin de la mañana: "Acá están Merceditas la de las máximas y Mariano Balcarce, el que designa con su apellido a una zona agrícola muy rica de la provincia de Buenos Aires, junto con la hija de ambos María de las Mercedes".
Esta frase fue dicha en un tono muy alto, a tal punto que la gente que pasaba, asombrada, se paró a escucharme, yo no lo podía creer y gritaba a los 4 vientos esta incredulidad: "Este es un lugar con mucha historia, lean lo que acá dice". La respuesta que obtuve fue: "Muy interesante, pero es la una menos diez y me cierra el banco". Volví a gritar: "Tenemos que reconocer nuestra historia". "Sí, pero yo tengo que reconocer y renovar mi plazo fijo", me responde una mujer muy apurada camino hacia el banco de la esquina.
Por supuesto, entré a la Basílica y era cierto, allí estaba parte de la familia de San Martín. La otra nieta, Josefa, no solo compartía el nombre de pila con su abuelo, también fue una heroína, muy humanitaria que salvó muchas vidas en la primera guerra mundial en Francia y allá está enterrada porque el gobierno francés no dejo que sus restos fueran trasladados a la Argentina como a sus padres y a su hermana porque le había otorgado la Legión de Honor por su heroísmo y su labor humanitaria.
No podía salir de mi asombro y me dije: "Esta Catedral es un lugar histórico muy importante ". Desde ese día le pregunto a cada persona si sabe de esto y es curioso, muy poca gente lo sabe. Tal vez porque no acostumbran mirar para abajo y por eso no ven la placa, la que quizá debería estar en un lugar más visible
Esta característica de dicha iglesia, si bien es poco conocida, es mucho más famosa que otro hecho histórico que tiene que ver con la realización de las puertas de la Basílica de San Francisco. Es posible que uno de sus constructores haya sido Giovanni Luciani, padre de Albino Luciani, el Papa de la sonrisa, el que solo duró 33 días en el cargo: Juan Pablo I. Así es. En la década de 1920 Giovanni Luciani, inmigrante italiano y aventurero, habría vivido y trabajado durante dos años en Tupungato (mi departamento) desempeñándose como carpintero en el reconocido taller de Guillermo Andrés. Esta carpintería era famosa por sus finas obras de artesanía en madera. Su prestigio trascendía Tupungato y llegaba hasta la ciudad de Mendoza donde recibían importantes encargos. Uno de esos trabajos había sido la realización de las puertas de la Basílica de San Francisco y acá cabe la posibilidad de que en su obra haya trabajado Giovanni, el carpintero italiano padre del Papa.
Al respecto, Amilcar Maslup, historiador tupungatino , poéticamente nos dice en su libro "Paginas de Tupungato": "¿Por qué no descubrir las manos del padre de Juan Pablo I en los prodigios artísticos que sobre la madera estilaban en aquella época, o en los tallados de las puertas que hoy vemos en la Basílica de San Francisco?"
Si investigamos, probablemente encontremos más cosas, sucesos o vivencias muy interesantes en esta Basílica llena de sorpresas. No sería de extrañarse, está dentro de Mendoza, la provincia que, tal como lo dice la Canción de la Vendimia,"acunó la libertad" y se destaca por muchas cosas y sucesos memorables.
Mendoza es única.
* El autor es director de cine.