Comencemos por el principio, por el inicio de la economía política.
Para reactivar la actividad económica se requiere eliminar los factores que la denigran y los privilegios que impiden la esencial condición económica.
Comencemos por el principio, por el inicio de la economía política.
Indudablemente la actividad económica se origina en la necesidad humana.
Las necesidades humanas son infinitas, es decir muchas, por lo cual también son muchos los inicios de actividades económicas.
Y cuando el sujeto no puede satisfacer su necesidad por motu propio recurre a terceros.
Comienza la demanda que crea sin lugar a duda alguna la oferta de los bienes y servicios que satisfacen las necesidades y que a su vez, requiere bienes y servicios para su producción.
En síntesis, las necesidades humanas crean sus propias demandas que la oferta debe producir para satisfacerlas. Es por lo tanto una cadena de demandas y ofertas.
La forma de satisfacer las necesidades por medio de terceros, es mediante trueque, intercambios, de bienes y servicios por otros bienes y servicios.
La moneda es un medio que facilita las operaciones y evita los inconvenientes del trueque, pero esconde la realidad económica social.
El hecho de tener moneda es que originalmente se ha prestado un servicio propio o de quien proviene el dinero (por ejemplo herencia).
Por lo cual, los bienes y servicios se cambian por otros bienes y servicios.
¿Por qué merman los intercambios? Por que disminuye la producción de bienes y servicios. ¿Y por qué disminuye la producción de bienes y servicios? Indudablemente porque algún muevo factor impide o perjudica la producción, tales como trámites burocráticos, gravamen, fijación de precios trabas o impedimentos del comercio nacional y/o internacional, e inflación.
Es decir, las disposiciones humanas contrarias al proceso natural del fenómeno económico, entorpecen la actividad.
Escribió Axel Kaiser en su libro “La fatal ignorancia”: “La justicia social violenta directamente las fuerzas impersonales del mercado y por tanto la libertad. Dado que el mercado no responde a un plan deliberado sino a fuerzas espontáneas que no son organizadas de manera consciente, los resultados que este produce solo pueden ser justos.” Caso que no sucede con las disposiciones humanas que provienen de un ser imperfecto.
Y cuando no se tiene en cuenta al mercado económico, fracasan los resultados.
¿Y qué se requiere para reactivar la actividad económica? Muy sencillo: eliminar los factores que la denigran, indicados precedentemente, y los privilegios, que impiden la esencial condición económica: reglas de juego justas que no beneficien ni perjudiquen a los unos ni los otros.
*El autor es licenciado en Ciencias Económicas