El presidente de Estados Unidos,
El presidente de Estados Unidos,
donde la policía busca determinar cómo y por qué un joven de 20 años asesinó a 26 personas, entre ellas 20 niños en la escuela de Sandy Hook, un hecho que traumatizó al país.
Dos días después de la masacre, Obama, que arribó a la ciudad del estado de Connecticut a las 17.15 locales (19.15 de Argentina), se reunió con las familias de las víctimas y agradecerá a los servicios de emergencia por sus servicios. Luego hablará durante una ceremonia religiosa, informó la Casa Blanca.
La comunidad de Newtown acudía a las iglesias del pueblo ayer para recordar a las víctimas.
A diferencia del viernes por la noche, esta vez los oficios religiosos fueron cerrados a la prensa, por decisión de los feligreses.
"La situación es extremadamente tensa, por ello no queremos periodistas o cámaras aquí", explicó con amabilidad Brian Wallace, portavoz de la iglesia católica Saint Rose of Lima.
Esa iglesia fue sin embargo evacuada por la policía debido a amenazas que no fueron precisadas y rodeada por vehículos de la fuerza de intervención rápida SWAT.
Un periodista en el lugar fue testigo del ingreso de equipos de élite de la Policía a la iglesia y a un edificio adyacente. "Fue en medio de la misa. Nos pidieron a todos que saliéramos debido a una amenaza. La iglesia estaba llena", dijo Anne, quien se encontraba en el interior del templo en el momento de la evacuación. Poco después, la alerta fue levantada, pero la iglesia permaneció cerrada.
Ayer, la Policía de Connecticut identificó formalmente al atacante de la escuela como Adam Lanza, de 20 años, y catalogó su muerte como suicidio.
El teniente Paul Vance, portavoz del cuerpo, también confirmó que Lanza asesinó a su madre Nancy en el domicilio de ambos antes de cometer la masacre y que se disparó con un arma corta, así como que el arma que utilizó en el ataque fue un rifle de asalto Bushmaster. La policía había revelado el sábado la identidad de las 26 víctimas de la escuela primaria Sandy Hook.
Entre ellas hay doce niñas y ocho niños. Dieciséis de los 20 niños tenían 6 años y 4 de ellos ya habían cumplido los 7. El más joven, Noah Pozner, cumplió seis años el 20 de noviembre. El mayor, Daniel Barden, había cumplido 7 años el 25 de setiembre. La mayoría de los niños estaba en primer año, según las autoridades.
Seis mujeres adultas, integrantes del personal de la escuela, figuran también en la lista de víctimas. Entre ellas la directora, dos maestras y la psicóloga del centro educativo. Victoria Soto, de 27 años, habría sido asesinada tras haber escondido a sus alumnos en un armario. La directora, Dawn Hochsprung, de 47 años, y la psicóloga, Mary Sherlach, 56 años, fueron alcanzadas por los disparos mientras corrían para proteger a los niños tras haber escuchado las detonaciones, explicó una responsable de la escuela, Janet Robinson.
Mary Ann Jacob, empleada de la biblioteca, contó que se encerró con tres adultos y 18 niños en una sala de ordenadores. Dijo a los niños que se trataba de un ejercicio.
Una alumna, Lenie Urbina, de 9 años, contó a sus padres que había escuchado a alguien decir "Las manos en alto, y luego 'bang, bang, bang'". El médico forense Wayne Carver precisó que los niños y las mujeres asesinadas por Adam Lanza recibieron varios disparos cada uno. "Entre tres y once en los siete (cuerpos) que examiné personalmente", dijo a la prensa.
El gobernador de Connecticut, Dan Malloy, dijo a la cadena ABC que el atacante "ingresó a la escuela a los tiros. Las puertas de la escuela estaban trancadas. Utilizó un arma para romper el vidrio, y luego ingresó".
La investigación que se lleva a cabo tanto en la escuela como en la casa del asesino, donde vivía con su madre, permitió encontrar "muy buenos elementos" que "esperamos permitan hacernos una idea completa de cómo y, sobre todo, por qué se produjo todo esto", dijo el portavoz Vance.
Personalidad enigmática
La personalidad de Adam Lanza sigue siendo un enigma. Excompañeros de clase lo describen como alguien tímido, solitario y muy inteligente.
El asesino no dio señales de estar preparando una masacre. Algunos evocaron el síndrome de Asperger, un trastorno de carácter autista, caracterizado por las dificultades para las relaciones sociales. Pero esto no fue confirmado.