El presidente estadounidense Barack Obama dijo ayer que era “moderadamente optimista” al hablar sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de último minuto en el Congreso que evite antes del fin del año caer en el denominado ‘precipicio fiscal’.
El presidente estadounidense Barack Obama dijo ayer que era “moderadamente optimista” al hablar sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo de último minuto en el Congreso que evite antes del fin del año caer en el denominado ‘precipicio fiscal’.
“El pueblo estadounidense está observando qué estamos haciendo. Obviamente su paciencia es actualmente muy poca”, dijo Obama, advirtiendo que si no se alcanza un acuerdo le pedirá al jefe de la mayoría demócrata en el Senado Harry Reid, que presente un proyecto de ley para bloquear las alzas de impuestos automáticas que entrarían a regir el 1 de enero.
Obama manifestó su irritación por el mal funcionamiento del sistema político. Pese a la Navidad y las fiestas de fin de año “la gente común sigue haciendo su trabajo, cumple con los plazos, se sienta y discute las cosas, y entonces suceden cosas. La idea de que nuestros líderes electos no puedan hacer lo mismo les parece alucinante. Y eso tiene que cesar”, dijo al hablar con la prensa.
“Tuvimos una reunión constructiva”, comentó de todas maneras el presidente. “Soy moderadamente optimista en que podamos llegar a un acuerdo”, agregó.
El jefe de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, que negocia un plan con Reid, también se dijo “optimista” respecto a la eventualidad de una solución a la crisis del “precipicio fiscal”.
Reid y McConnell participaron ayer durante más de una hora en una reunión junto a Obama en la Casa Blanca a la cual asistieron también el presidente republicano de la Cámara de Representantes John Boehner y la jefa de la minoría demócrata en esa asamblea Nancy Pelosi.
McConnell señaló que él y Harry Reid trabajarán junto a la presidencia para encontrar un acuerdo “a partir del domingo” y evitar así una cura de austeridad que podría llevar a la primera economía mundial a la recesión.
Cuenta regresiva
En la reunión privada llevada a cabo en la oficina Oval, los dirigentes abordaron el temido precipicio fiscal del que esperan lograr un acuerdo de último momento. Si no se consigue, el martes expirarán las exenciones fiscales para la mayoría de los contribuyentes adoptadas durante la presidencia de George W. Bush y, además, entrarán en vigor drásticos recortes en el gasto público.
Los impuestos de casi todos los contribuyentes estadounidenses aumentarán unos 2.200 dólares, según indicó la Casa Blanca, lo que provoca incertidumbre y malestar entre los ciudadanos estadounidenses. Los recortes, consecuencia de un pacto entre demócratas y republicanos en 2011, se sentirían sobre todo en el presupuesto de Defensa y podrían derivar en despidos masivos.
Según los economistas, un problema de esta naturaleza podría arrastrar a la economía estadounidense nuevamente a la recesión.
El Ejecutivo demócrata y el Congreso -cuya Cámara baja, clave en cuestiones de presupuesto y fiscales, es manejada por los republicanos- no logran entenderse sobre los mecanismos para reducir el déficit público.