11 de enero de 2013 - 00:32

Nuevos atentados por el conflicto mapuche

Ayer se registraron dos: el primero fue en una vivienda de una finca donde había cinco niños, y el segundo en una una bodega. El gobierno los atribuye a grupos de indígenas radicalizados.

El conflicto mapuche volvió a surgir ayer en el sur de Chile a partir de que grupos de encapuchados quemaron la vivienda del cuidador de una finca y una bodega, informaron fuentes oficiales.

El primer atentado ocurrió ayer a la madrugada en el municipio de Río Bueno, a unos 850 kilómetros al sur de Santiago, en la región de Los Ríos y afectó la vivienda del cuidador de una finca, a la que llegaron tres encapuchados armados, informó el mayor de Carabineros Eduardo Esparza a radio Cooperativa.

Los encapuchados "amenazaron con sus armas al grupo familiar, que incluye cinco niños, los sacaron de la casa, maniataron a los adultos, uno de ellos procedió a rociar con combustible el inmueble y otro, con una antorcha, a prenderle fuego", detalló Esparza, según reprodujeron sitios de diarios chilenos.

"Posteriormente los sujetos efectuaron unos disparos al aire y se perdieron en el interior del bosque", añadió el oficial.

El segundo atentado ocurrió ayer por la mañana y afectó a la bodega de una finca perteneciente a una familia mapuche ubicada en el sector de Maquehue, a 16 kilómetros al suroeste de Temuco, la capital de la Araucanía.

Según indicaron fuentes policiales, no hubo testigos de este incidente y en el lugar se encontraron documentos alusivos a la causa mapuche y en contra del nuevo aeropuerto regional, que se construye en las proximidades.

El intendente de La Araucanía, Andrés Molina, consideró curioso que los grupos violentos que reivindican la causa mapuche ataquen ahora también a indígenas que son dueños de tierras.

El miércoles, desconocidos incendiaron una escuela que estaba cerrada por las vacaciones de verano en la localidad de Collipulli, en el área norte de la región de La Araucanía, que atiende a niños mapuches del sector.

Dos individuos armados amenazaron y maniataron a un árbol al cuidador del inmueble y rociaron la escuela con combustible para iniciar las llamas, que también alcanzaron la casa del trabajador.

Los atentados incendiarios son frecuentes desde el pasado 4 de enero, cuando un empresario agrícola y su esposa murieron calcinados en el interior de su vivienda, lo que reavivó la tensión en la zona, donde el Gobierno cree que operan grupos mapuches radicalizados que actúan como "organizaciones terroristas" con financiación del exterior.

Tras el atentado mortal, el Ejecutivo reforzó el contingente policial en la zona, sin que hasta el momento se lograra frenar los ataques. Hasta ahora sólo están detenidos dos hermanos, miembros de una comunidad mapuche, como presuntos participantes en el ataque en que murieron el agricultor Werner Luchsinger y su esposa Vivian Mackay.

LAS MAS LEIDAS