El presidente Barack Obama nominó el viernes al senador John Kerry como su próximo secretario de Estado, lo que eleva al experimentado legislador y experto en política internacional al puesto diplomático que había aspirado.
El presidente Barack Obama nominó el viernes al senador John Kerry como su próximo secretario de Estado, lo que eleva al experimentado legislador y experto en política internacional al puesto diplomático que había aspirado.
"No va a necesitar mucho entrenamiento para el empleo", dijo el mandatario al anunciar, junto con Kerry, su nominación desde la Casa Blanca. "Pocos individuos conocen tantos presidentes y primeros ministros o dominan nuestras políticas tan firmemente como John Kerry", expresó Obama.
De ser ratificado, Kerry tomaría el mando en el Departamento de Estado, en sustitución de Hillary Rodham Clinton, quien dejará el cargo a comienzos del año próximo. La funcionaria no estuvo presente en la nominación debido a que se recupera de un golpe en la cabeza que sufrió tras un desmayo hace unos días.
Se espera que Kerry, quien durante muchos años ha sido senador por Massachusetts, sea confirmado sin problemas para el puesto en el gabinete por parte de sus viejos colegas en el Senado. Kerry sería el primero de los varios nuevos rostros que se espera arriben al equipo de seguridad nacional de Obama, entre ellos un nuevo secretario de Defensa y director de la CIA.
Hijo de un diplomático, Kerry (69) ha sido presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y fue candidato demócrata a la presidencia en 2004 cuando perdió ante el presidente George W. Bush. Es un veterano condecorado de la guerra de Vietnam que criticó el esfuerzo de la guerra a su regreso a Estados Unidos e, incluso, rindió testimonio en la comisión del Senado que después presidió. Ha representado a Massachusetts en la Cámara alta durante años.
Kerry también ayudó a Obama en la preparación de los debates presidenciales durante la última elección. "La vida entera ha preparado a John para este papel", dijo el mandatario, quien felicitó a Kerry por creer que Estados Unidos debe aprovechar "todos los elementos del poder de los estadounidenses".
La nominación de Kerry puso punto final a lo que se convirtió en un esfuerzo vano y polémico de la Casa Blanca para el nombramiento de un nuevo secretario de Estado.
La aspirante principal al cargo era la embajadora ante Naciones Unidas, Susan Rice, criticada por los legisladores republicanos en el Congreso por sus declaraciones sobre el caso del mortífero ataque al consulado de Bengasi en Libia.
Obama defendió enérgicamente a Rice, una amiga cercana y antigua asesora, pero los senadores republicanos la criticaron duramente y advirtieron con bloquear su nominación si el presidente la proponía para el cargo. Rice retiró su nombre la semana pasada.
La actual jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton, que en estos momentos convalece de una enfermedad, había anunciado hace meses su deseo de abandonar el Departamento de Estado al inicio del segundo mandato de Obama, que comenzará en enero de 2013.
"Hoy hablé con el senador John Kerry y lo felicité por su nombramiento", dijo Clinton en un comunicado."También hablé con el presidente Obama para decirle que hizo una excelente elección". Kerry "tiene la diplomacia en la sangre", sentenció Clinton.