La policía suiza investigaba ayer el ataque que dejó dos muertos, entre ellos el agresor, y cinco heridos, en un tren en el este de Suiza, excluyendo por el momento la pista terrorista.
La policía suiza investigaba ayer el ataque que dejó dos muertos, entre ellos el agresor, y cinco heridos, en un tren en el este de Suiza, excluyendo por el momento la pista terrorista.
El atacante, un joven suizo de 27 años, así como una de sus víctimas, una mujer de 34, sucumbieron ayer por la mañana a sus heridas, anunció la policía.
“La cuestión del móvil queda sin respuesta”, afirmó la policía regional de San Galo, explicando que “en este momento, no hay ningún indicio de que se tratara de un acto terrorista o con motivación política”.
“El terrorismo no es nuestra principal teoría”, insistió el portavoz Bruno Metzger, afirmando que había otros móviles más plausibles, sin precisarlos.
El sábado a primera hora de la tarde, el joven lanzó líquido inflamable sobre algunos pasajeros y el vagón, antes de apuñalar a varios, hiriendo a seis personas, incluida una niña de seis años.
Tras ver las imágenes de las cámaras de seguridad, la policía afirmó que actuó solo. El tren se aproximaba a la estación de Salez, en el noreste de Suiza, cerca de las fronteras con Austria y Liechtenstein.