21 de mayo de 2026 - 10:30

Tiene 13 años, descubrió un tesoro vikingo y destapó la historia real detrás del Bluetooth

Lo que parecía un pedazo de aluminio sin valor resultó ser plata del siglo X vinculada a la huida desesperada del rey que dio nombre a la conexión inalámbrica.

Luca Malaschnichenko, un adolescente de 13 años, caminaba con un detector de metales por un campo en la isla alemana de Rügen junto a su profesor. Un pitido los frenó frente a lo que parecía chatarra, pero terminó siendo el portal a un tesoro vikingo de valor incalculable enterrado hace un milenio.

El chico y su maestro, René Schoen, estaban de recorrida un fin de semana por el norte de la isla cuando el aparato les dio señal. Al principio, lo que sacaron del barro parecía un pedazo de aluminio opaco. Pero cuando lo miraron bien, se dieron cuenta de que era un artículo con un valor histórico incalculable.

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En vez de guardarse el secreto, avisaron a las autoridades y dejaron que los arqueólogos profesionales lo revisaran como corresponde. Lo que vino después fue una excavación masiva que desenterró collares, perlas, anillos y casi 600 monedas que cuentan la historia de una Europa que comerciaba con medio mundo.

Las monedas de Harald Bluetooth y una red comercial que llegaba hasta Damasco

Entre los objetos aparecieron piezas que dejaron mudos a los expertos: unas 100 monedas pertenecen al reinado de Harald Bluetooth, el rey que gobernó Dinamarca entre los años 958 y 986. Estas monedas son artículos únicos para la historia vikinga: llevan grabadas cruces cristianas, lo que muestra el cambio religioso y político que se vivía en Escandinavia en esa época.

La colección es un mapa del comercio vikingo. La pieza más vieja es un dírham de Damasco del año 714, lo que prueba que estos pueblos llegaban hasta el mundo árabe para hacer negocios. La más nueva es un penique del año 983, un dato clave que le permitió a los investigadores, como Michael Schirren, conectar el entierro del tesoro con una interna familiar sangrienta.

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El golpe de Estado que obligó al rey a enterrar su fortuna y nunca volver

Los arqueólogos creen que el tesoro se escondió de forma improvisada cuando el rey Harald tuvo que escapar de Dinamarca. Su hijo, Svein "Barba de Horquilla", le había dado un golpe de Estado para quedarse con el poder en la década de 980. Rügen era un punto accesible en su huida, por lo que el rey enterró su fortuna esperando volver algún día. Sin embargo, eso nunca pasó.

Lo más curioso es que el nombre de este rey terminó en el bolsillo de todo el mundo mil años después. En 1997, dos ingenieros que estaban diseñando un sistema de comunicación inalámbrica estaban leyendo sobre vikingos y usaron "Bluetooth" como nombre provisorio. El apodo del rey venía de un diente muerto con un tono azulado. El nombre pegó tanto que nunca lo cambiaron, y hoy esa tecnología une dispositivos igual que el rey intentó unir a las tribus nórdicas.

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