La constructora turca Makyol ejecuta los trabajos del tramo Boia-Avrig en Rumania, de la autopista A13, una obra que reporta un avance físico del 18 por ciento. El proyecto, presupuestado en 130.400 millones de forintos, debe superar una geografía hostil para inaugurarse en el otoño de 2028.
El terreno montañoso en la entrada del Olt-szoros obligó a los diseñadores a proyectar una acumulación inusual de infraestructuras en un trayecto de solo 14,25 kilómetros. El trazado de esta sección, considerada la más compleja del enlace entre Nagyszeben y Fogaras, sortea ríos, carreteras secundarias y líneas de ferrocarril mediante 23 puentes y viaductos.
¿Qué puentes y nudos viales tendrá la nueva autopista de Rumania?
Entre las obras más complejas destacan los cruces sobre el río Cibin, con una superficie de 3.500 metros cuadrados, y el río Olt, que se aproxima a los 6.000 metros cuadrados. Ambas estructuras se diseñaron de forma que las vigas principales no requieran pilares de apoyo asentados directamente sobre el lecho de los cursos de agua. El trazado supera además las vías férreas de las líneas Turnu Rou-Nagyszeben-Copa Micá y Brassó-Podu Olt.
En el inicio de la variante, en la localidad de Boia, se construye un distribuidor de tránsito de tres niveles. Este nudo de carreteras enlazará la nueva autopista A13 con la ya existente A1 y la ruta nacional DN7. La velocidad de diseño en las conexiones principales alcanzará los 80 kilómetros por hora, mientras que los ramales secundarios hacia la DN7 operarán a velocidades de entre 40 y 80 kilómetros por hora.
¿Qué riesgos enfrenta la construcción de la autopista en la zona más difícil de Europa?
Las prospecciones geológicas en las laderas adyacentes al Olt-szoros identificaron sectores con alta inestabilidad. Las variaciones del nivel freático de las aguas subterráneas y la inclinación de las capas de roca obligan a la contratista a implementar medidas severas para contener el riesgo de deslizamientos de tierra durante las excavaciones. El viaducto más extenso de la traza alcanzará una longitud de 911 metros.
Los operarios de la empresa Makyol centran las labores actuales en movimientos de suelo, cimentaciones profundas mediante pilotes perforados y la habilitación de caminos provisionales. El objetivo de la administración de infraestructura de Rumanía es desviar el tráfico pesado de la actual ruta DN1, acortando los tiempos de viaje hacia los destinos turísticos ubicados al pie de los montes Fogaras.