Durante más de un siglo, la familia de Pete Ferrell obtuvo sus ingresos de la cría de ganado en las praderas de Kansas, Estados Unidos. En 2005, el productor incorporó algo completamente diferente a sus aproximadamente 2.800 hectáreas de campo: permitió instalar 50 aerogeneradores mientras conservaba la actividad que había sostenido al establecimiento durante generaciones.
Dos décadas después, las vacas continúan pastando entre las turbinas y los pagos vinculados a la generación eólica representan aproximadamente la mitad de los ingresos anuales de Ferrell. La transformación necesitó una fracción relativamente pequeña del campo: alrededor de 20 hectáreas quedaron ocupadas por bases, caminos y otras instalaciones asociadas al proyecto.
Cómo terminó un campo ganadero con 50 aerogeneradores
Ferrell no estuvo convencido desde el principio.
- La posibilidad de instalar enormes estructuras sobre un establecimiento dedicado históricamente al ganado despertaba dudas sobre la pérdida de superficie productiva y la transformación del paisaje.
- Su perspectiva cambió después de observar otros campos donde la actividad ganadera continuaba alrededor de los aerogeneradores.
- Finalmente aceptó incorporar el proyecto y, en 2005, las turbinas comenzaron a funcionar en su propiedad.
- Los 50 aerogeneradores forman parte de Elk River Wind Project, un parque eólico de mayor escala compuesto por 100 turbinas.
La instalación completa cuenta con una capacidad de 150 megavatios, mientras que la mitad de sus aerogeneradores se encuentran dentro del rancho de Ferrell.
¿Cuánta superficie perdió para la ganadería?
La dimensión de las turbinas podría hacer pensar que fue necesario abandonar una porción considerable de las 2.800 hectáreas.
El impacto directo sobre la superficie utilizada para pastoreo fue mucho menor.
Alrededor de 50 acres, equivalentes a unas 20 hectáreas, dejaron de estar disponibles debido a los cimientos de los aerogeneradores, los caminos de acceso y las estructuras necesarias para operar el parque.
Eso representa menos del 1% de las aproximadamente 2.800 hectáreas de la propiedad.
En buena parte del terreno restante, el ganado puede seguir pastando alrededor de las instalaciones, permitiendo que las dos actividades ocupen simultáneamente el mismo establecimiento.
Cómo consiguió que el viento genere la mitad de sus ingresos
Ferrell no abandonó la ganadería para convertirse en productor de electricidad.
La diferencia está en los pagos que recibe por permitir el aprovechamiento eólico de parte de su propiedad. Con el paso de los años, esos ingresos se transformaron en un complemento importante para la economía del rancho.
Actualmente representan aproximadamente la mitad de sus ingresos anuales, según los datos de su experiencia.
La otra mitad continúa vinculada principalmente a la actividad ganadera
Esta diversificación tiene una característica especialmente relevante para un establecimiento rural: los dos ingresos no dependen exactamente de las mismas condiciones.
Por qué los aerogeneradores pueden reducir el riesgo económico del campo
La ganadería está estrechamente relacionada con factores que el productor no puede controlar.
- Una sequía prolongada, por ejemplo, puede reducir la disponibilidad de pasturas y aumentar los costos necesarios para mantener los animales.
- Los pagos derivados de los aerogeneradores ofrecen una segunda fuente de ingresos que no depende directamente de la cantidad de pasto disponible para el ganado.
- Esto no significa que la energía eólica esté libre de variables o riesgos económicos, pero permite que el establecimiento no dependa exclusivamente de una actividad.
En el caso de Ferrell, esa combinación adquirió suficiente importancia como para que ganado y viento aporten hoy partes sustanciales de los ingresos del campo.
¿Qué ocurrió con el ganado después de instalar las turbinas?
La llegada del parque eólico no puso fin a la actividad tradicional de la familia.
Las vacas continuaron utilizando la mayor parte de las hectáreas disponibles y actualmente pastan en terrenos donde también funcionan los aerogeneradores.
La coexistencia es posible porque una turbina no ocupa con su base toda la superficie que la rodea.
Dos décadas después de aquella decisión que inicialmente le generaba dudas, el resultado puede verse sobre el mismo terreno: las turbinas siguen girando, el ganado continúa pastando debajo y alrededor de ellas y aproximadamente la mitad de los ingresos de Ferrell ya procede del viento.