25 de octubre de 2026 - 17:15

Marruecos pintó sus calles de blanco y los datos de temperatura están cambiando lo que sabíamos del asfalto

Un proyecto en Marruecos usa materiales porosos para reducir el calor en las calles. Además, ayuda a controlar el agua de lluvia.

El asfalto negro absorbe radiación solar y en verano puede superar los 60 °C cuando el calor ronda los 40 °C. Ante esta problemática, Marruecos aparece como escenario de propuestas para instalar pavimentos permeables en ciudades de clima cálido como Marrakech y Agadir.

La idea consiste en reemplazar algunas superficies convencionales por materiales capaces de dejar pasar el agua y favorecer el enfriamiento por evaporación, una alternativa que podría mejorar el confort térmico urbano.

Su eficacia depende del tipo de suelo, la intensidad de las precipitaciones, el mantenimiento de los poros y la calidad del agua infiltrada.

Su eficacia depende del tipo de suelo, la intensidad de las precipitaciones, el mantenimiento de los poros y la calidad del agua infiltrada.

Marruecos busca reemplazar el asfalto tradicional en sus calles

El principal problema del asfalto convencional es su capacidad para acumular calor durante las horas de mayor exposición solar y liberarlo lentamente cuando baja la temperatura.

Este fenómeno contribuye al llamado efecto isla de calor urbano, que ocurre cuando las zonas construidas registran temperaturas superiores a las de los espacios rurales cercanos.

Las calles, los edificios y otras superficies artificiales absorben energía durante el día. Al mismo tiempo, la escasez de vegetación y sombra reduce las posibilidades de enfriamiento natural.

En ciudades con veranos calurosos, como Marrakech y Agadir, estas condiciones pueden afectar la comodidad de los peatones y aumentar la necesidad de refrigeración en los edificios.

Una de las soluciones que se estudian para enfrentar este problema consiste en modificar los materiales utilizados en calles, veredas y otros espacios públicos.

Los pavimentos permeables son una de esas alternativas, aunque su funcionamiento es diferente al de las superficies pintadas de blanco.

Además de su posible contribución al enfriamiento urbano, los pavimentos permeables pueden mejorar la gestión del agua de lluvia.

Además de su posible contribución al enfriamiento urbano, los pavimentos permeables pueden mejorar la gestión del agua de lluvia.

Cómo funciona el pavimento poroso que puede enfriar las calles

A diferencia del asfalto convencional, que dificulta la infiltración del agua, los pavimentos permeables poseen pequeños espacios conectados que permiten su paso hacia las capas inferiores.

Su funcionamiento puede explicarse en cuatro etapas:

  1. El agua ingresa por la superficie: la lluvia o el agua aportada mediante sistemas controlados atraviesa los poros del material.
  2. Parte del agua queda retenida: dependiendo del diseño, puede almacenarse temporalmente en las capas inferiores.
  3. La humedad se evapora: cuando las condiciones lo permiten, el agua pasa al aire y absorbe energía térmica durante el proceso.
  4. La superficie puede enfriarse: la evaporación reduce parte del calor acumulado en el pavimento.

Este principio es similar al enfriamiento que se produce cuando el agua se evapora de una superficie húmeda.

Sin embargo, el efecto depende de que exista suficiente humedad disponible. Si el pavimento permanece completamente seco, su capacidad de enfriamiento por evaporación disminuye.

También influyen la temperatura, la humedad ambiental, la ventilación y las características del material.

¿Qué diferencia existe entre pintar el asfalto de blanco y utilizar pavimento permeable?

Aunque ambas propuestas buscan disminuir el calor urbano, funcionan mediante mecanismos distintos.

Los pavimentos claros o recubrimientos blancos reflejan una mayor proporción de la radiación solar que reciben. Esta propiedad, conocida como reflectancia solar, puede ayudar a mantener la superficie más fría que un pavimento oscuro comparable.

En cambio, los pavimentos permeables buscan favorecer la infiltración del agua y, cuando su diseño lo permite, aprovechar el enfriamiento por evaporación.

Sus principales diferencias son:

  • Pavimento blanco: reduce la absorción de radiación solar gracias a su mayor capacidad de reflexión.
  • Pavimento permeable: permite que el agua atraviese la superficie y puede favorecer el enfriamiento cuando conserva humedad.
  • Sistema combinado: algunos diseños pueden incorporar colores claros y estructuras permeables para aprovechar ambos mecanismos.
Los resultados concretos deben medirse en cada proyecto.

Los resultados concretos deben medirse en cada proyecto.

La innovación plantea una diferencia importante respecto del asfalto tradicional: una calle no tiene por qué limitarse a soportar el tránsito. Con el diseño adecuado, también puede participar en la gestión del agua y en la reducción del calor urbano.

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