8 de septiembre de 2026 - 18:15

Madre e hija rechazaron más de 26 millones para vender su granja: la decisión que las enfrenta a la industria de la la inteligencia artificial

Una madre y su hija en dieron marcha atrás a la venta cuando descubrieron que el terreno sería utilizado para un gigantesco centro de datos de IA.

Una oferta millonaria parecía imposible de rechazar. Sin embargo, para Ida Huddleston y su hija Delsia Bare, el verdadero valor de su granja no estaba en el dinero. Madre e hija decidieron cancelar la venta de parte de sus tierras en el norte de Kentucky tras descubrir que el comprador buscaba construir centros de datos para inteligencia artificial.

La operación, valorada en 26,48 millones de dólares, se convirtió en uno de los casos más representativos del debate sobre el avance de la infraestructura tecnológica sobre el suelo rural en Estados Unidos.

La oferta de US$26 millones que cambió el destino de una familia

La familia Huddleston posee alrededor de 1.200 acres de tierras agrícolas cerca de la ciudad de Maysville, en el condado de Mason. Ida Huddleston, de 82 años, ha vivido prácticamente toda su vida en la propiedad, mientras que su hija Delsia Bare, de 54, continúa trabajando y administrando la granja familiar.

Según trascendió, una empresa comenzó a adquirir terrenos para desarrollar un centro de datos de hiperescala y ofreció:

  • US$48.000 por acre por 463 acres pertenecientes a Delsia Bare.

  • US$60.000 por acre por 71 acres propiedad de Ida Huddleston.

En conjunto, la propuesta ascendía a US$26,48 millones.

Inicialmente ambas aceptaron la operación porque creían que, en caso de negarse, las autoridades podrían recurrir a la expropiación. Esa preocupación tenía antecedentes: la familia ya había perdido tierras décadas atrás para la construcción de una autopista y dos vertederos.

Descubrieron que el terreno sería un centro de datos de IA

La decisión cambió cuando conocieron el verdadero destino de la propiedad. El terreno no estaba destinado a un desarrollo inmobiliario convencional, sino a formar parte de un campus de centros de datos para inteligencia artificial de aproximadamente 2.080 acres.

Tras enterarse del proyecto, madre e hija revocaron los acuerdos de venta y optaron por conservar la totalidad de sus tierras.

Por qué los centros de datos necesitan tanto territorio

El conflicto de Kentucky coincide con el acelerado crecimiento de la infraestructura necesaria para sostener la inteligencia artificial y los servicios de computación en la nube.

A diferencia de otros edificios industriales, los centros de datos de hiperescala requieren:

  • Enormes cantidades de electricidad.

  • Sistemas avanzados de refrigeración.

  • Acceso permanente al agua.

  • Nuevas líneas de transmisión y carreteras.

Estudios recientes estiman que la expansión de los servidores de IA en Estados Unidos podría generar una huella hídrica anual de 731 a 1.125 millones de metros cúbicos entre 2024 y 2030, además de importantes emisiones adicionales de carbono, dependiendo de la fuente de energía utilizada y la ubicación de las instalaciones.

Un proyecto que sigue avanzando pese a la negativa

Las autoridades del condado de Mason aprobaron la rezonificación de unas 2.080 acres para facilitar el desarrollo del complejo tecnológico, presentado como una oportunidad para crear empleo, atraer inversión y aumentar la recaudación fiscal.

Conservar la tierra sin limitar su futuro

A diferencia de una servidumbre de conservación, la familia no cedió derechos sobre el uso futuro del terreno. Mantuvieron la propiedad plena de la granja, lo que significa que su destino seguirá dependiendo de las decisiones de sus dueñas y de la legislación sobre propiedad privada.

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