Rachael Bell recibió las 500 páginas de la historia clínica de su hijo Matthew, fallecido en 1997 a los tres años tras contraer Escherichia coli en una playa de Blackpool, Inglaterra. El hospital Alder Hey de Liverpool entregó los documentos a la madre tras seis meses de demoras y una investigación de la prensa.
La mujer, que reside en la aldea de Torrisholme, buscó los registros en marzo de este año tras ver un documental sobre vertidos de aguas cloacales.
¿Cómo contrajo Matthew la bacteria que le costó la vida?
Matthew Bell enfermó gravemente tras jugar en la arena y bañarse en el mar de Blackpool junto a su hermano menor Tom, quien logró recuperarse. El nene mayor sufrió diarrea y calambres estomacales agónicos causados por la cepa E. coli O157, la variante más peligrosa del patógeno.
Matthew desarrolló el síndrome urémico hemolítico, una afección que derivó en una falla renal y lo dejó en coma en terapia intensiva. La muerte del menor ocurrió hacia fines de octubre de 1997, tras varias semanas internado en el hospital infantil Alder Hey.
¿Por qué culparon a Rachael Bell por la muerte de su hijo?
Durante las pericias de la época, un inspector de salud ambiental de la autoridad local interrogó a la mujer sobre la preparación de sus comidas: "Me preguntó de forma abrupta dónde guardaba la carne", recordó Rachael, quien trabajaba entonces como cocinera y ama de llaves.
Cuando ella mencionó que los nenes habían estado en el mar, el funcionario descartó la hipótesis afirmando que era imposible que la bacteria sobreviviera en el agua. La respuesta oficial instaló la culpa en la mujer, que ignoraba que la bacteria puede sobrevivir hasta 91 días en entornos acuáticos.
¿Qué reveló el documental sobre la bacteria en el mar?
El escenario cambió por completo para Bell cuando vio el programa Dirty Business de la señal británica Channel 4. El documental reflejó el caso de Heather Preen, una nena de ocho años fallecida por la misma cepa en 1999 tras vacacionar en la playa.
La madre de la menor apuntó contra los vertidos de aguas residuales sin tratar por parte de las empresas de agua locales. La emisión motivó a Rachael a realizar cuatro solicitudes formales por correo y llamadas telefónicas para acceder a los antecedentes médicos de Matthew.
Tras la intervención de los medios y una espera de seis meses, la institución de salud remitió la documentación completa a los deudos: "Quiero justicia para él, creo que se lo merece. La larga espera agravó la agonía", declaró Bell antes de comenzar la revisión de los folios.