Un detenido que permanecía alojado en la Comisaría 13ª de Rivadavia se fugó durante la madrugada de este martes y es intensamente buscado por la Policía. Se trata de Ángel Salvador Reinoso, de 31 años, quien estaba privado de su libertad desde el pasado 4 de septiembre, en el marco de una investigación por hurto simple.
De acuerdo con la información disponible, Reinoso consiguió escapar del sector de calabozos a través de una ventana ubicada a más de dos metros de altura. El detenido habría logrado remover la abertura y, una vez fuera de la dependencia, trepó hasta los techos de las viviendas y construcciones cercanas.
La fuga fue advertida durante la madrugada y rápidamente se puso en marcha un operativo para intentar localizarlo. Una de las cámaras del sistema de monitoreo municipal logró registrar al hombre alrededor de las 2 de la madrugada, cuando se desplazaba por uno de los techos ubicados en las inmediaciones de la comisaría.
La secuencia, sin embargo, no terminó allí. Más tarde, otra cámara permitió detectar al presunto prófugo cuando ingresaba a un barrio ubicado en la periferia de la ciudad de Rivadavia. A partir de esas imágenes se intenta reconstruir el recorrido que realizó después de abandonar la dependencia policial.
La Policía mantiene un operativo de búsqueda en distintos sectores del departamento, con especial atención en las zonas hacia las cuales habría escapado luego de ser captado por las cámaras.
Cómo identificarlo
Reinoso mide aproximadamente 1,70 metro de estatura, es de contextura delgada y lleva el cabello corto. Uno de sus rasgos más visibles es un tatuaje en el cuello, debajo de la oreja izquierda, característica que puede facilitar su identificación.
La Policía solicitó que cualquier persona que pueda aportar información sobre su paradero se comunique de inmediato con el 911 y evite intentar interceptarlo por sus propios medios.
Un antecedente que vuelve a poner el foco sobre las fugas
En diciembre de 2025, dos detenidos escaparon de la Comisaría 12ª de San Martín, ubicada en calle Bailén, después de realizar un boquete y forzar una ventana del sector de calabozos. Ambos huyeron por los techos de viviendas linderas y se desplegó un operativo con personal policial y drones de la división VANT. Uno de ellos fue recapturado cuatro días después, mientras que el segundo permaneció prófugo durante tres meses, hasta que fue detenido en marzo de este año. La fuga derivó además en una investigación de la Inspección General de Seguridad, que atribuyó responsabilidades a los policías que estaban de guardia por deficiencias en la custodia.
La fuga vuelve a poner la atención sobre las condiciones de seguridad de las dependencias policiales que funcionan como lugares de alojamiento transitorio de detenidos. La Comisaría 13ª de Rivadavia, ubicada en la ciudad cabecera del departamento, ha sido además objeto de obras y refacciones en los últimos años. En 2024, el Gobierno provincial había informado avances en la refacción de la dependencia.
La seccional continúa teniendo un papel central en los operativos de seguridad del departamento. Durante junio de este año, por ejemplo, la Policía realizó allí un operativo de alto impacto en el que fueron identificadas 132 personas y ocho quedaron aprehendidas por averiguación de antecedentes.
Ahora, la prioridad es otra: localizar a Reinoso y determinar cómo consiguió remover la ventana del calabozo y abandonar la dependencia sin ser detectado inmediatamente.