14 de septiembre de 2026 - 18:00

Los 200 millones de termiteros de Brasil tienen hasta 4.000 años de antigüedad, pero están hechos de la tierra que las termitas excavaron al construir túneles

En Brasil se extiende una de las mayores obras de ingeniería natural conocidas. 200 millones de montículos construidos por termitas a lo largo de miles de años.

En el noreste de Brasil, un paisaje aparentemente cubierto de pequeños montículos de tierra esconde una gigantesca red de túneles subterráneos. Se estima que existen alrededor de 200 millones de termiteros distribuidos sobre una superficie de aproximadamente 230.000 kilómetros cuadrados, un área comparable con la de Gran Bretaña.

Aunque a simple vista parecen nidos tradicionales de termitas, estas estructuras tienen una particularidad: los montículos no son cámaras donde viven los insectos, sino acumulaciones de tierra extraída durante la construcción de una extensa red de túneles.

La responsable de esta extraordinaria transformación del paisaje es la termita Syntermes dirus.

Algunos montículos tienen casi 4.000 años

La antigüedad del sistema es uno de sus aspectos más sorprendentes. Un estudio publicado en Cell Biology, titulado “A vast spatial pattern of 4,000-year-old termite mounds”, analizó muestras de tierra obtenidas del centro de 11 montículos.

Los investigadores utilizaron una técnica denominada datación por luminiscencia estimulada ópticamente, que permite determinar cuándo los minerales del suelo estuvieron expuestos por última vez a la luz.

Los resultados situaron la antigüedad de los montículos entre aproximadamente 690 y 3.820 años. Esto demuestra que algunos de ellos permanecieron en el paisaje durante casi cuatro milenios.

Las edades obtenidas también indican que la formación del sistema no fue consecuencia de un único episodio, sino de un proceso prolongado que continuó durante generaciones de termitas.

Una cantidad de tierra equivalente a miles de pirámides

Cada montículo contiene, según las estimaciones de los investigadores, unos 50 metros cúbicos de tierra.

Si se considera la existencia de unos 200 millones de estructuras, el volumen total de material excavado supera los 10 kilómetros cúbicos.

Para dimensionar esta cantidad, los investigadores la compararon con el volumen de aproximadamente 4.000 Grandes Pirámides de Guiza.

El resultado convierte al sistema en uno de los ejemplos más extraordinarios conocidos de ingeniería de ecosistemas realizada por una única especie de insecto.

Los montículos no son nidos convencionales

Las investigaciones realizadas sobre cientos de estructuras revelaron otra particularidad.

Los científicos aprovecharon zonas expuestas por obras viales y realizaron excavaciones para estudiar el interior de los montículos. En lugar de encontrar las cámaras y complejas estructuras internas habituales en otros termiteros, observaron que estas formaciones eran principalmente masas de tierra sin cámaras interiores.

Los montículos más recientes presentaban un gran túnel central subterráneo conectado con una extensa red de pasajes horizontales.

En algunos de esos túneles encontraron restos de hojas y crías de termitas. Sin embargo, las búsquedas no permitieron identificar cámaras permanentes dentro o debajo de los montículos.

Los túneles, además, permanecían cerrados y no estaban abiertos permanentemente al exterior, lo que llevó a los investigadores a descartar que los montículos fueran simplemente estructuras destinadas a la ventilación.

Por qué las termitas construyeron la red de túneles

La explicación propuesta está relacionada con la búsqueda de alimento.

Las termitas habitan en los bosques de la caatinga, una región del noreste brasileño caracterizada por períodos secos y una disponibilidad de hojas que puede producirse de manera episódica.

Durante la noche, grupos de aproximadamente 10 a 50 obreras y soldados salen a través de aberturas temporales para recolectar material vegetal.

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