Hay derrotas que duelen y equipos que saben levantarse. Los Murciélagos hicieron las dos cosas en San Pablo: después de quedar afuera de la final ante Colombia por penales, la Selección Argentina de fútbol para ciegos reaccionó con contundencia, batió 4-1 a Costa Rica y se colgó la medalla de bronce en la Copa América.
El golpe de la semifinal no pudo borrar una campaña extraordinaria. Argentina terminó invicta en los 90 minutos, con 18 goles convertidos y apenas uno recibido, y volvió a confirmar una estadística que impresiona: en las 11 ediciones de la Copa América disputadas hasta ahora, Los Murciélagos siempre terminaron en el podio.
Espinillo, Deldo y Oviedo desataron la fiesta argentina
El partido por el tercer puesto tuvo un claro dominador. Los Murciélagos salieron decididos a quedarse con la medalla y transformaron esa superioridad en goles durante el segundo tiempo.
Maximiliano Espinillo apareció dos veces, Ángel Deldo aportó una jugada individual espectacular y Nacho Oviedo cerró la goleada con un verdadero bombazo.
La conquista de Deldo fue una de las imágenes de la jornada: el chaqueño se abrió camino con una apilada maradoniana que terminó desatando el festejo argentino.
Costa Rica no encontró respuestas y Argentina terminó celebrando un 4-1 contundente, una victoria que sirvió además para cerrar el torneo con la frente bien alta.
Una campaña demoledora que terminó en el podio
Los Murciélagos habían comenzado la Copa América con una goleada 3-0 sobre Costa Rica, con tantos de Fernandes, Espinillo y Mario Ríos.
Después llegó una exhibición ofensiva ante Guatemala. Fue 8-0, con goles de Espinillo, Jesús Merlos, Ríos, Matías Olivera, Braian Pereyra y tres de Ignacio Oviedo.
En el último partido de la fase de grupos, Argentina volvió a imponerse con autoridad: 3-0 a México, gracias a las conquistas de Espinillo, Ezequiel “Junior” Fernándes e Ignacio Oviedo.
El seleccionado llegó así a las semifinales con una producción ofensiva impresionante. Ante Colombia no pudo quebrar el empate y la historia se resolvió desde los penales. La eliminación fue un duro golpe, pero el equipo tuvo una rápida respuesta.
Y cuando tuvo que jugar por una medalla, Los Murciélagos volvieron a mostrar su carácter.
Una potencia que no se baja nunca del podio
El bronce conseguido en Brasil no es una medalla más. Es otra página de una historia que ya es enorme.
Los Murciélagos participaron de las 11 ediciones de la Copa América y en todas consiguieron terminar entre los tres mejores. El impresionante balance incluye cuatro títulos, cinco subcampeonatos y dos terceros puestos.
El plantel argentino estuvo integrado por Guido Consoni y Germán Muleck, arqueros, y los jugadores de campo Federico Accardi, Ángel Deldo, Maximiliano Espinillo, Ezequiel “Junior” Fernándes, Jesús Merlos, Matías Olivera, Ignacio Oviedo, Froilán Padilla, Braian Pereyra y Mario Ríos.
El cuerpo técnico estuvo encabezado por Darío Lencina, acompañado por Abel Estigarribia como guía y asistente de campo, Gustavo Aguirre en el trabajo con los arqueros, Gabriel Scaglione en la preparación física, Andrea Plinski en el acompañamiento psicológico y Nahuel Fuentes como masajista.
Después de la competencia, David Peralta, presidente de la Federación Argentina de Deportes para Ciegos (FADeC), destacó el orgullo por el rendimiento del seleccionado y puso en valor el esfuerzo y el compromiso de todo el grupo.
El bronce también representa la continuidad de un proyecto construido durante años.
Porque podrán cambiar los nombres, los escenarios y los rivales, pero hay algo que permanece intacto: Los Murciélagos siempre encuentran la manera de volver a rugir.