13 de septiembre de 2026 - 17:18

De la ilusión a la pesadilla: Nicolas Varrone sufrió en Madrid y firmó un domingo para el olvido

Nicolas Varrone arrancó el Gran Premio de España encendido en las prácticas, pero una seguidilla de golpes, abandonos y contratiempos lo relegó al 15° puesto

Fue un fin de semana con sabor a poco y mucha frustración para Nicolás Varrone (Van Amersfoort Racing). Lo que empezó con el guiño de un segundo puesto ilusionante en los ensayos libres del viernes terminó convirtiéndose en un verdadero calvario sobre el asfalto del trazado de Madring, donde el argentino apenas pudo cruzar la meta en la decimoquinta posición, totalmente descolgado de la pelea por los puntos.

El triunfo de la carrera principal quedó en manos del sueco Dino Beganovic (DAMS), escoltado por el irlandés Alexander Dunne (Rodin Motorsport) y el japonés Ritomo Miyata (Hitech).

La pesadilla para el albiceleste comenzó a construirse en la tanda de clasificación: un fuerte impacto contra el muro lo condenó a largar desde el fondo de la grilla. La racha adversa continuó el sábado durante la carrera Sprint, cuando apenas en la primera vuelta fue embestido por el indio Kush Maini (ART), dejándolo fuera de combate de manera prematura.

Obligado a concretar una hazaña este domingo para salvar la ropa, Varrone batalló desde atrás, pero el ritmo de su auto no alcanzó. Avanzó solo tres casilleros desde su cajón de salida para sellar un pálido 15° lugar que enciende las alarmas en su año debut.

A la caza de un milagro en el cierre

La temporada de estreno en la Fórmula 2 se ha vuelto cuesta arriba para el piloto nacional. Ubicado 20° entre 22 competidores con apenas 15 unidades, a Varrone le quedan tres batallas cruciales en el calendario. Serán tres fechas a todo o nada para torcer el rumbo, sumar fuerte y demostrar que tiene la madera necesaria para asegurar su asiento el próximo año.

Fuego encendido en la cima

Mientras el argentino masticaba bronca, la lucha por el título ardió. El líder del certamen, el búlgaro Nikola Tsolov (Campos Racing), vivió su propio drama al marcharse con las manos vacías de Madrid. El traspié fue una bendición para el brasileño Rafael Câmara (Invicta Racing), quien olió la sangre, apretó el acelerador y recortó la distancia a tan solo siete puntos, dejando el campeonato al filo de la cornisa.

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