En una maniobra militar de precisión quirúrgica ejecutada en las primeras horas del 3 de enero de 2026, fuerzas especiales de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en su residencia en Caracas.
La Casa Blanca difundió imágenes del mandatario monitoreando la misión de élite que detuvo a Maduro y a su esposa, Cilia Flores.
En una maniobra militar de precisión quirúrgica ejecutada en las primeras horas del 3 de enero de 2026, fuerzas especiales de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en su residencia en Caracas.
La operación, denominada “Resolución Absoluta”, fue supervisada en tiempo real por el presidente Donald Trump desde un salón especial en Mar-a-Lago, Florida, rodeado de sus principales asesores y altos mandos militares.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, detalló que el despliegue contó con más de 150 aeronaves, incluyendo cazas F-35, F-22, F-18, aviones de alerta temprana y bombarderos estratégicos B-1.
Mientras las unidades de élite se acercaban a la capital, el Componente Aéreo Conjunto desactivó los sistemas de defensa aérea de Venezuela para garantizar un corredor seguro.
El asalto final ocurrió a las 2:01 hora local del sábado. Según relató el presidente Trump en una entrevista posterior, el equipo de asalto ingresó a una propiedad que describió como una “fortaleza militar” con puertas de acero sólido.
“Estaba oscuro. Las luces de Caracas se apagaron en gran medida debido a cierta experiencia que tenemos”, afirmó el mandatario, destacando que Maduro intentó refugiarse en un área segura de la residencia pero fue interceptado rápidamente por el comando Delta.
Aunque la Casa Blanca calificó la misión como un éxito extraordinario, Trump confirmó que un helicóptero estadounidense resultó dañado y dos militares sufrieron heridas, aunque aclaró que no hubo víctimas mortales entre las filas norteamericanas.
Tras su captura, Maduro y Flores fueron extraídos de Caracas y trasladados al buque anfibio USS Iwo Jima, que navega con destino a Estados Unidos. El mandatario estadounidense reveló que mantuvo comunicación con Maduro hasta una semana antes del operativo, instándolo a entregarse voluntariamente; ante su negativa, se procedió con la intervención militar.
Ambos detenidos deberán enfrentar a la justicia en Nueva York, donde están acusados de liderar una campaña de narcotráfico. El secretario de Estado, Marco Rubio, quien acompañó a Trump durante el monitoreo, lanzó una advertencia a los aliados del régimen, sugiriendo que la caída de Maduro revela la profunda influencia de la inteligencia cubana en Venezuela.
Mientras en las calles de Caracas se reportó la presencia de ciudadanos celebrando con banderas estadounidenses, el presidente Trump advirtió a los sucesores del chavismo que tendrán un futuro "muy malo" si intentan continuar con el legado de Maduro.
Por su parte, figuras de la oposición y ex militares venezolanos han hecho un llamado al Alto Mando militar para restablecer el orden democrático y evitar un mayor derramamiento de sangre tras el descabezamiento del régimen.