El caso de Edda Elisa Pilz, una reconocida influencer alemana de fitness con más de un millón de seguidores en redes sociales, ha vuelto a poner bajo la lupa las políticas de las aerolíneas, luego de que le impidieran subir al avión por su vestimenta.
Los hechos ocurrieron en el aeropuerto de Berlín, cuando la joven intentaba abordar un vuelo hacia Viena luciendo un top deportivo y un short de ciclismo, una vestimenta que ella consideraba acorde a la ola de calor que se vive en Europa.
Según el relato de Pilz, un empleado de la aerolínea Lufthansa la detuvo en la puerta de embarque, afirmando que "no llevaba nada puesto" y que, de no cubrirse, tendría prohibido subir al avión.
La situación escaló cuando el personal la responsabilizó por el retraso del vuelo y la obligó no solo a ponerse una campera, considerando que si no “iría desnuda”.
A través de sus plataformas de Instagram y TikTok, Pilz cuestionó la actitud "grosera e inconsistente" del personal y señaló lo que considera un doble rasero de género en la industria. "A los hombres los dejan subir cuando vuelven de Mallorca", sentenció la influencer, quien además exigió que, de existir normas de vestimenta, estas sean transparentes: "Si hay reglas, las acepto, pero entonces enséñame las reglas".
La postura de la aerolínea
Por su parte, Lufthansa emitió un comunicado desvinculándose de los términos despectivos presuntamente utilizados por el empleado, asegurando que tales expresiones no representan los estándares de la compañía. Sin embargo, la empresa defendió la facultad de su personal para actuar con discreción.
La aerolínea sostiene que los pasajeros deben vestir de forma "apropiada para el carácter de un viaje público", evitando prendas con mensajes ofensivos o que puedan afectar el bienestar de otros viajeros, teniendo en cuenta la diversidad cultural de sus clientes. Tras el revuelo causado por el video viral, la compañía confirmó que revisará el caso para tomar las medidas correspondientes.