La vicealcaldesa de la ciudad húngara de Devecser, Nyárs Hajnalka, asumió de manera pública el controvertido diseño de una estatua de madera conmemorativo. La obra, erigida por una efeméride patria, provocó burlas generalizadas en todo el país tras revelar una evidente e imprevista forma de falo alado.
El monumento de madera fue inaugurado el pasado 20 de agosto, en coincidencia con el día festivo de la fundación del Estado. El acto oficial de presentación incluyó discursos de autoridades locales, la colocación de una placa informativa y la bendición de un plébano, antes de que las imágenes del diseño se viralizaran en Hungría.
¿Quién diseñó y talló el polémico monumento de madera húngaro?
La idea y los bocetos originales pertenecieron a la propia vicealcaldesa de Devecser, mientras que la labor de tallado en madera recayó sobre Kardos Róbert, alcalde del vecino municipio de Bodorfa. La meta era homenajear el 500.º aniversario de la batalla de Mohács. No obstante, los plazos ajustados de realización impidieron efectuar revisiones de la pieza, que en papel lucía diferente a su volumen tridimensional final.
Ante la viralidad, la funcionaria decidió enfrentar las repercusiones en su cuenta de Facebook. En su comunicado oficial, reconoció su participación y explicó que "el objetivo original del monumento era expresar la historia, el destino húngaro y la memoria nacional". Remarcó que "a un personaje público en estos casos no le corresponde ofenderse, sino aceptar la crítica e incluso la burla, por más que sea desagradable". Advirtió, sin embargo, que el debate traspasó el análisis artístico hacia ataques personales contra su dignidad.
¿Cómo respondió el gobierno local ante la repercusión del monumento?
La enorme atención mediática derivó en un inesperado repunte de las visitas."Nos gustaría poder transformar este interés en valor. ¡Dios les dé la bienvenida a todos en Devecser! ¡Miren el monumento, la ciudad, conozcan nuestros valores!", manifestó la vicealcaldesa. Desde el gobierno local señalaron que abordarán la revisión de la escultura de forma sensata, sin dramas políticos. Como balance de la crisis, Hajnalka concluyó: "Quien suele equivocarse es aquel que hace algo. Yo pertenezco a quienes lo intentan y aprenden de sus errores".