A 36 metros bajo la superficie del golfo de Khambhat, al noroeste de la India, investigaciones oceanográficas revelaron vastas estructuras que se extienden por ocho kilómetros de largo y tres de ancho. El hallazgo incluye artefactos, cerámica y restos humanos con una antigüedad estimada en más de 9.000 años, reescribiendo la cronología arqueológica regional.
Las operaciones realizadas por el Instituto Nacional de Tecnología Oceánica de la India emplearon sonares de alta precisión para mapear el lecho marino. El análisis de dientes y esqueletos sugiere asentamientos complejos antes del surgimiento de Harappa, considerada el primer gran núcleo urbano del subcontinente.
El deshielo glaciar y la inmersión del golfo de Khambhat
La explicación detrás de esta inmersión masiva reside en los fenómenos climáticos y geológicos ocurridos al finalizar la última era glaciar. El aumento global de las temperaturas provocó un ascenso en el nivel del mar, sumado a un mayor caudal en las cuencas fluviales que inundó progresivamente las zonas costeras. De este modo, las edificaciones quedaron cubiertas por decenas de metros de agua.
Sin embargo, el origen de los restos genera controversias entre los investigadores. Mientras algunos sostienen que las corrientes marinas arrastraron materiales orgánicos al golfo, la disposición de las ruinas sugiere construcciones humanas. Esta discrepancia cuestiona la visión académica tradicional sobre la evolución social en la región.
Debates sobre la datación por radiocarbono y el registro histórico
La antigüedad atribuida a las piezas alteraría la línea de tiempo oficial. Si los yacimientos corresponden al año 7000 a.C., la cultura del valle del Indo ya no sería el primer núcleo organizado del área. Esta hipótesis coincide con planteamientos sobre sociedades desaparecidas por desastres naturales.
Pese a ello, un sector de especialistas pide tomar las conclusiones con reserva. Diversos analistas señalan posibles errores en los análisis de carbono 14 y cuestionan la interpretación de los datos de sonar. A más de dos décadas de los trabajos iniciales, el lecho marino de Khambhat permanece sin un diagnóstico unánime.