Un neumático que termina su vida útil puede volver a una autopista de una manera inesperada. En Maine, Estados Unidos, neumáticos descartados se trituran para producir un agregado empleado en proyectos de ingeniería civil. El material tiene una característica especialmente útil: pesa considerablemente menos que los rellenos convencionales utilizados para construir terraplenes.
El estado ha utilizado alrededor de un millón de neumáticos al año en aplicaciones de ingeniería civil. Uno de los antecedentes más destacados ocurrió cerca del aeropuerto de Portland, donde aproximadamente 1,2 millones de neumáticos equivalentes de automóvil terminaron bajo los accesos de una obra vial. Había una razón para elegir caucho en lugar de un relleno tradicional.
Cómo convierten neumáticos usados en material para construir carreteras
El proceso comienza con neumáticos que ya no resultan aptos para circular. En lugar de depositarlos enteros, se procesan hasta obtener fragmentos de caucho conocidos como agregados derivados de neumáticos, TDA por sus siglas en inglés.
La Administración Federal de Carreteras de Estados Unidos (FHWA), reconoce diferentes aplicaciones de este material dentro de la ingeniería civil.
Una de ellas consiste en utilizarlo como relleno ligero para terraplenes
Un terraplén vial necesita elevar y sostener la superficie sobre la que posteriormente se construye una carretera. El problema aparece cuando debajo existe un suelo débil y compresible.
Agregar grandes cantidades de tierra convencional incrementa la carga sobre esa base. Los fragmentos de neumáticos ofrecen una alternativa porque presentan un peso unitario considerablemente menor que muchos rellenos de suelo.
Esto permite construir volumen sin ejercer la misma carga sobre el terreno inferior
Los neumáticos deben procesarse con especificaciones determinadas para cada proyecto. No se trata de colocar cubiertas enteras debajo del pavimento. El caucho se corta y se prepara para alcanzar las características requeridas como agregado.
La FHWA ha documentado su utilización en terraplenes, rellenos y otras aplicaciones de ingeniería civil. Su desempeño depende del diseño, las propiedades del terreno y las medidas adoptadas durante la construcción.
Cómo se realizó la obra de Maine que utilizó cerca de 1,2 millones de neumáticos
Para construir los terraplenes de acceso fue necesario trabajar sobre depósitos de arcilla marina débil. Utilizar exclusivamente relleno convencional habría incrementado la carga ejercida sobre esa base.
La solución incluyó agregados derivados de neumáticos como relleno ligero
Aproximadamente 1,2 millones de neumáticos equivalentes de automóviles procedentes de un depósito abandonado fueron procesados y aprovechados en la construcción.
De esta forma, un volumen considerable de material descartado terminó integrado en infraestructura vial.
- La documentación técnica federal también señala un beneficio económico. La Maine Turnpike Authority consiguió un ahorro estimado de unos 250.000 dólares con el proyecto.
- El caso de Portland permite dimensionar la escala que puede alcanzar este sistema. Un solo proyecto absorbió el equivalente a más de un millón de neumáticos que habían sido acumulados como residuo.
- Maine continuó utilizando agregados derivados de neumáticos en aplicaciones donde sus propiedades ofrecen ventajas frente a materiales convencionales.
- El resultado muestra una alternativa para dos problemas diferentes: gestionar grandes cantidades de neumáticos fuera de uso y construir infraestructura sobre terrenos que requieren rellenos de menor peso.
Proyectos como el intercambiador del aeropuerto de Portland muestran su potencial a gran escala: cerca de 1,2 millones de neumáticos descartados pasaron de un depósito abandonado a formar parte de los terraplenes de una infraestructura vial.