El petróleo volvió a subir con fuerza este lunes, mientras los mercados internacionales siguen con atención la escalada entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
El movimiento se produjo después de un nuevo episodio de tensión militar en un conflicto que ya ingresó en su sexto mes.
El petróleo volvió a subir con fuerza este lunes, mientras los mercados internacionales siguen con atención la escalada entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
Wall Street opera bajo presión en el cierre de agosto, afectada por el repunte del crudo y por el cambio en las expectativas de los inversores respecto de las próximas decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED en inglés).
Los principales índices de Nueva York registraban bajas: S&P 500: -0,25%; Nasdaq Composite: -0,12%; Dow Jones Industrial: -0,53%.
En paralelo, el Brent avanzaba 3,2%, hasta los US$ 90,91 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subía 3,5%, hasta los US$ 86,28.
El movimiento se produjo después de un nuevo episodio de tensión militar entre Washington y Teherán, en un conflicto que ya ingresó en su sexto mes. Según Estados Unidos, sus fuerzas atacaron posiciones iraníes cuando se preparaban para colocar minas en el estrecho de Ormuz.
Irán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra bases aéreas estadounidenses en Jordania. Las fuerzas jordanas informaron que interceptaron ocho misiles, mientras que Emiratos Árabes Unidos aseguró que neutralizó un dron iraní sobre sus aguas territoriales.
El foco de los mercados está puesto especialmente en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de energía.
Según operadores citados por Bloomberg, actualmente circulan por esa vía entre 6 millones y 8 millones de barriles diarios de petróleo, en su mayoría provenientes de otros productores del Golfo.
Cualquier interrupción significativa del tránsito podría generar un fuerte impacto sobre los precios internacionales del crudo y, en consecuencia, sobre los costos de transporte, producción y consumo a nivel global.
Medios iraníes informaron, además, que un superpetrolero que intentaba atravesar Ormuz habría sido alcanzado por dos minas y que las autoridades incautaron un buque granelero cerca de Bandar Abbas.
El salto del crudo ocurre en un momento particularmente sensible para los mercados estadounidenses. La posibilidad de un petróleo más caro genera nuevas preocupaciones sobre la inflación y complica el escenario para la Reserva Federal.
Los operadores ahora asignan cerca de 60% de probabilidad a una suba de tasas en septiembre, frente a aproximadamente 34% antes del discurso de Kevin Warsh, presidente del Sistema de la Reserva Federal, en Jackson Hole.
Warsh reiteró el viernes el compromiso de llevar la inflación hasta el objetivo del 2% y sostuvo que las condiciones financieras no son restrictivas. Sin embargo, no respaldó explícitamente una suba de tasas en septiembre.
La tensión también será uno de los temas presentes en la reunión de ministros de Finanzas del G20 que se desarrolla en Carolina del Norte.
Scott Bessent, presidente del Tesoro estadounidense, busca impulsar una agenda centrada en el crecimiento, aunque sus intervenciones en los mercados y la estrategia de presión económica contra Irán generaron cuestionamientos.
El funcionario estadounidense prometió una “ofensiva económica” contra Teherán y anticipó nuevas sanciones contra un segundo banco que mantiene negocios con Irán.