Un concesionario de automóviles mantuvo oculto en un garaje oscuro durante 46 años un Volkswagen Escarabajo convertible de color azul océano prácticamente nuevo. El coche, fabricado en 1979, solo recorrió 428 kilómetros antes de quedar abandonado a su suerte en el olvido, conservando incluso los plásticos protectores originales en sus asientos.
El hallazgo de este vehículo de Don Wald Motors motivó la intervención del experto en detailing Larry Kosilla, del canal de YouTube AMMO NYC, quien se encargó de realizarle el primer lavado de su historia. A pesar del paso de casi de cinco décadas en el encierro, el interior se encontraba en buen estado de conservación, aunque presentaba algunas manchas de moho debido a la humedad acumulada en el lugar.
El desgaste químico que paralizó el motor del clásico Beetle
Aunque la carrocería conservaba su estado original, el motor trasero de 48 caballos de fuerza requirió un mantenimiento profundo antes de poder arrancar. El principal inconveniente técnico tras un letargo tan prolongado radica en la degradación química del combustible. Con el paso de las décadas, la gasolina estancada en el tanque se evapora parcialmente y se oxida, transformándose en un lodo espeso que obstruye los conductos de alimentación y daña los componentes internos. Por esta razón, el mecánico Axel tuvo que instalar una bomba de combustible nueva y reemplazar por completo el tanque original, que estaba repleto de sedimentos acumulados.
En la parte estética, el proceso de restauración también requirió técnicas muy específicas. Kosilla explicó que la pintura original de este vehículo era sumamente blanda y delicada, lo que facilitaba el pulido pero exigía extrema precaución para no desgastarla. El especialista tuvo que utilizar una almohadilla de lana y productos de pulido especializados para devolverle el brillo y la profundidad al color azul océano sin dañar la laca original.
Una cápsula del tiempo sobre ruedas de vuelta a las calles
El resultado del trabajo devolvió al Escarabajo su aspecto de concesionario. "Literalmente un auto completamente nuevo en clase de concurso", describió Kosilla al contemplar el estado impecable de la unidad tras la limpieza.
Tras la puesta a punto mecánica y estética, el vehículo pudo realizar con éxito su primera salida a la calle en casi cincuenta años, despertando el asombro de los aficionados a los autos clásicos.