3 de septiembre de 2026 - 10:01

Un hotel fue condenado a pagar 233.745 euros a una empleada con TDAH por obligarla a trabajar en un depósito sin ventanas

El tribunal británico dictaminó que la falta de un diagnóstico clínico oficial no anula la protección legal de una empleada frente a la discriminación.

Un tribunal británico condenó a un hotel de cinco estrellas en Oxford a pagar una indemnización de 233.745 euros a una trabajadora con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. El fallo determinó que la empresa incurrió en discriminación laboral al aislarla en un depósito de limpieza sin ventanas.

La excoordinadora de talento y cultura, Roberta Ghiotto, trabajó en el hotel Hawkwell House entre octubre de 2023 y marzo de 2024. Aunque su puesto se centraba en recursos humanos, un cuarto de sus obligaciones implicaba la gestión de planillas de sueldos. Al tener TDAH, Ghiotto enfrentaba serias dificultades para concentrarse con tareas minuciosas en oficinas ruidosas.

El mecanismo de exclusión y la falta de diagnóstico formal

La llegada de un nuevo director general, Anuj Sagar, empeoró la situación. En lugar de ofrecer adaptaciones adecuadas, el directivo interpretó los problemas de concentración de Ghiotto como una insubordinación voluntaria. Tras algunos errores en las planillas, la administración extendió su periodo de prueba y la obligó a trabajar sola durante tres días en un antiguo depósito de limpieza, pequeño, cerrado y sin teléfono, bajo la premisa de que allí podría enfocarse mejor.

La raíz legal de la condena radica en un error de interpretación de la Ley de Igualdad británica por parte del empleador. El gerente decidió despedirla bajo el supuesto de que, al no contar con un diagnóstico médico formal, la trabajadora no gozaba de protección legal. El tribunal determinó que esta maniobra buscaba activamente forzar el fracaso laboral de Ghiotto para justificar su despido por no superar el periodo de prueba, sabiendo de antemano que padecía la condición neurológica.

Las secuelas y el fallo sin precedentes de la Justicia

La jueza Akua Reindorf KC concluyó que la empresa despojó a la empleada de las tareas en las que destacaba para exponerla únicamente a sus mayores dificultades, sin brindarle ninguna capacitación ni soporte técnico. La magistrada dictaminó que la firma preparó deliberadamente el entorno para que la trabajadora fallara en sus funciones.

Tras su despido en marzo de 2024, Ghiotto atravesó una depresión profunda que requirió tratamiento médico. La afectada expresó el impacto emocional de la discriminación: "El sentimiento de traición es espantoso. Te destruye la confianza y afecta profundamente la imagen de ti mismo y el sentimiento del propio valor".

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