Un enorme objeto metálico de aproximadamente 3,35 metros de diámetro fue descubierto en una plantación de maíz en Scott Township, dentro del condado de Stevens, Minnesota. Las autoridades locales y agencias federales investigan la estructura, que habría permanecido oculta entre los cultivos durante casi seis semanas antes de ser localizada.
El hallazgo se produjo tras una llamada recibida por la Oficina del Alguacil del Condado de Stevens alrededor de las 15:30. Agentes policiales acudieron al maizal y confirmaron la presencia de los restos, los cuales no representan una amenaza directa para la población de la zona rural.
¿Por qué sospechan que el objeto hallado en Minnesota es parte de un cohete chino Zhuque-2E?
“Al llegar al lugar, los agentes confirmaron la presencia de un gran objeto metálico, de aproximadamente 11 pies de diámetro (presumiblemente un objeto espacial) en un maizal”, informó la Oficina del Alguacil. El organismo detalló que trabaja con entidades estatales y federales “para identificar y notificar al propietario de los restos, así como para planificar su retirada del lugar”.
Los agricultores del área calcularon que la chatarra espacial permaneció en el terreno desde mediados de septiembre, tomando como referencia la altura alcanzada por el maíz debajo de la pieza. La principal sospecha de los especialistas apunta al escenario superior de un cohete chino Zhuque-2E, lanzado el 15 de septiembre desde el desierto de Gobi.
Aquel despegue tenía como objetivo posicionar diez satélites de la constelación Qianfan para servicios de internet. La dimensión del objeto hallado en Minnesota coincide casi exactamente con los 3,35 metros de diámetro que posee esa etapa del cohete. Además, esa misma noche se reportaron múltiples avistamientos de bolas de fuego en el cielo del Medio Oeste estadounidense.
¿Quién es responsable de los desechos espaciales que caen en Estados Unidos?
Pese a las coincidencias técnicas y de trayectoria, la empresa privada LandSpace aún no confirmó la procedencia de los restos caídos en suelo estadounidense. La legislación internacional establece que el país responsable de un lanzamiento espacial debe asumir la responsabilidad por los daños o perjuicios que causen sus fragmentos al retornar a la Tierra.
El caso expone los vacíos normativos existentes sobre el control de reentradas atmosféricas de material espacial no controlado. Mientras avanzan las gestiones oficiales, el voluminoso fragmento continúa bajo resguardo a la espera de coordinar su traslado fuera del campo agrícola.