11 de agosto de 2026 - 09:43

En 2008, España llenó una mina de carbón de 300 metros con millones de litros de agua y 4 años después la convirtió en un enorme lago artificial

Los ingenieros crearon un ecosistema único con dos capas de agua superpuestas que nunca se mezclan debido a diferencias críticas en su química y temperatura.

En 2008, un foso de 300 metros de profundidad en el noroeste de España comenzó a recibir agua de forma masiva. Cuatro años después, lo que fue una explotación de carbón a cielo abierto durante seis décadas se convirtió en uno de los lagos artificiales más grandes del país, con playas y senderos transitables.

La historia de este terreno se remonta a la década de 1940, cuando una empresa estatal inició la extracción de lignito en As Pontes, Galicia. Con el tiempo, el sitio se convirtió en la mayor central eléctrica de carbón de España, operada por la empresa Endesa. Durante sesenta años, las excavadoras retiraron 260 millones de toneladas de carbón mineral, dejando tras de sí una cavidad tan profunda como la altura de la Torre Eiffel.

¿Cómo se transformó la mina de carbón en un lago artificial?

El cierre de la mina en 2007 no fue el final del lugar, sino el inicio de una rehabilitación técnica que pocos esperaban. Las normativas de la Unión Europea sobre emisiones de azufre y nitrógeno forzaron el cese de la actividad, ya que el lignito es un combustible joven que produce mucha contaminación por unidad de energía generada. En lugar de abandonar la tierra muerta, los ingenieros Francisco Rivas, Javier Samper y Luis Montenegro planificaron el llenado controlado del foso.

El proceso de inundación requirió bombear 547.000 millones de litros de agua. El llenado se completó oficialmente el 18 de abril de 2012. Sin embargo, el agua no se comporta de manera uniforme. Los estudios de la Universidad de A Coruña confirmaron la formación de una "quimioclina", una barrera invisible que divide el lago en dos capas superpuestas.

¿Por qué las dos capas de agua del lago nunca se mezclan?

La capa superior es similar a un lago de agua dulce oxigenada, mientras que la inferior, a cientos de metros de profundidad, es ácida y carece de oxígeno. Esta estratificación se debe a que el agua provino de diversas fuentes y las diferencias en su contenido mineral impidieron que las masas de agua se mezclaran entre sí.

A pesar de esta complejidad química interna, el entorno superficial floreció. Hoy, el lago abarca 865 hectáreas y cuenta con la certificación de Bandera Azul por la calidad de sus aguas y servicios de seguridad. El paisaje que antes ocupaba maquinaria pesada ahora alberga cuatro hábitats distintos: prados, matorrales, bosques y humedales.

¿Qué ecosistema y turismo generó el nuevo lago en España?

La fauna también regresó a las laderas que alguna vez fueron solo roca de desecho. Ciervos y diversas aves recorren ahora una zona donde el turismo se ha convertido en el principal motor económico para una ciudad que antes dependía exclusivamente de la minería. Según la investigación publicada en Mine Water and the Environment, el éxito de As Pontes sirve como un modelo práctico para otras regiones mineras en Alemania, Estados Unidos y Australia que enfrentan el cierre de sus explotaciones.

La transformación demuestra que el manejo cuidadoso de la química del agua y una planificación a largo plazo pueden revertir daños industriales profundos. En la actualidad, los visitantes practican piragüismo y natación en una superficie que se encuentra cientos de metros por encima de donde antes trabajaban las máquinas de extracción.

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