26 de agosto de 2026 - 10:39

En 1962 buscaban petróleo en este pueblo y encontraron un manantial de 65 grados: 60 años después se convirtió en un lugar de sanación

El agua que desciende por la colina formó una espectacular acumulación de caliza conocida como colina de sal, atrayendo a peregrinos de todo el país.

La historia de Egerszalók cambió por completo cuando un grupo de geólogos que buscaba petróleo en la periferia de la aldea desató un torrente inesperado. En lugar del combustible fósil, los ingenieros liberaron un manantial de agua termal sulfurosa a sesenta y cinco grados centígrados. La perforación de prueba de la Empresa de la Industria Petrolera sorprendió a la región al arrojar un caudal de 1.500 litros de agua por minuto al pie de un bosque de pinos.

El periódico provincial Népújság anunció el descubrimiento el 26 de mayo de 1962 con la frase: "Encontraron agua sulfurosa de sesenta y cinco grados en los límites de Egerszalók". Aunque los técnicos sellaron el pozo en un inicio, tiempo después decidieron reabrirlo para permitir el libre flujo del agua.

La constante circulación del líquido mineral ladera abajo fue acumulando sedimentos calcáreos que con los años moldearon una vistosa formación conocida popularmente como la colina de sal. Este fenómeno geológico, sumado al rumor sobre los efectos paliativos del agua para los dolores de espalda y articulaciones, transformó este rincón húngaro en un centro de peregrinación para miles de visitantes.

¿Qué propiedades medicinales tiene el agua termal de Egerszalók?

La convicción de los lugareños sobre las propiedades terapéuticas del manantial, sostenida desde los primeros años del hallazgo de forma empírica, motivó a la administración local a tramitar una certificación oficial en la década de 1990. En 1992, médicos del hospital de la vecina ciudad de Eger llevaron a cabo pruebas clínicas con pacientes que padecían diversas dolencias articulares crónicas. Los resultados confirmaron la efectividad del tratamiento y el recurso obtuvo la clasificación oficial de agua medicinal.

¿Para qué dolencias se recomienda el agua termal de Egerszalók?

Los especialistas recomiendan el uso de este agua con alto contenido de azufre para el tratamiento de patologías articulares degenerativas, dolores de espalda y rehabilitación posterior a cirugías de columna. El recurso también se aplica en terapias para eccemas, psoriasis e inflamaciones ginecológicas. En la actualidad, el beneficio se extiende al turismo familiar en instalaciones como el Nosztalgia Strandfürd, donde los visitantes combinan el descanso con la recuperación física.

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