Las compras de petróleo y gas ruso realizadas por China e India quedaron en el centro de una nueva discusión política en Estados Unidos. Un proyecto de sanciones que avanza en el Congreso habilitaría aranceles del 100% contra los cinco mayores importadores de energía rusa o contra los países considerados principales facilitadores de la evasión de sanciones.
La iniciativa todavía no es una ley y su redacción no menciona expresamente a Beijing ni a Nueva Delhi. Sin embargo, Reuters informó que ambas economías aparecen entre las candidatas más probables a quedar alcanzadas por su volumen de compras y por el peso que tienen dentro del comercio energético de Moscú.
El proyecto apunta a cortar los ingresos energéticos de Rusia
La propuesta combina sanciones contra funcionarios rusos con un mecanismo comercial más amplio. El objetivo declarado es reducir los recursos que Moscú obtiene de la venta de petróleo y gas y que utiliza para sostener su economía durante la guerra en Ucrania.
El texto autorizaría al presidente estadounidense a imponer aranceles del 100% a los cinco compradores principales de crudo o gas ruso. También podría aplicarlos a los cinco países que más colaboren con la evasión de sanciones, aunque los criterios para definir esa colaboración generaron objeciones dentro del propio Congreso.
China e India no forman una alianza nueva con Rusia a partir de este proyecto. El vínculo que preocupa a Washington es comercial: ambos países mantuvieron una demanda relevante de energía rusa y ayudaron a que Moscú conservara mercados aun después de las restricciones impulsadas por Estados Unidos y sus aliados.
Por qué un arancel del 100% tendría un alcance mucho mayor
La sanción no se limitaría necesariamente al petróleo. Según el análisis de Reuters, las llamadas tarifas secundarias podrían aplicarse de manera general sobre los bienes procedentes del país sancionado. Eso convertiría una disputa energética en una medida capaz de alterar relaciones comerciales completas.
En el caso de China, una tarifa de ese tamaño afectaría una de las relaciones comerciales más importantes del mundo. Para India, significaría un nuevo foco de tensión con Washington en momentos en que Nueva Delhi defiende sus compras como una decisión vinculada a la seguridad energética y al acceso a suministros a precios competitivos.
Los defensores del proyecto sostienen que el instrumento obligaría a los compradores a elegir entre el petróleo ruso y el acceso favorable al mercado estadounidense. Los críticos advierten que podría encarecer importaciones, alimentar la inflación y provocar represalias sin garantizar una reducción inmediata de los ingresos de Rusia.
La medida enfrenta resistencia antes de llegar a la Casa Blanca
El proyecto obtuvo apoyo bipartidario en votaciones de procedimiento del Senado y podría avanzar en esa cámara. Sin embargo, su recorrido en la Cámara de Representantes es mucho más incierto. Legisladores demócratas y republicanos cuestionan la amplitud de las facultades arancelarias que concedería.
Otro punto discutido es la posibilidad de que el Ejecutivo suspenda sanciones por razones de seguridad nacional. Para algunos sectores, esa cláusula brinda flexibilidad diplomática; para otros, deja demasiado margen para aplicar o levantar las medidas sin control suficiente.
Qué puede ocurrir con China e India
Por ahora, no existe un arancel automático ni una fecha confirmada de aplicación. Primero deben resolverse las diferencias legislativas y aprobarse una versión definitiva. Solo después podría determinarse qué países ingresan en cada categoría y si reciben excepciones o períodos de adaptación.