Las delegaciones de Estados Unidos e Irán se encuentran reunidas este sábado en Islamabad, Pakistán, en un esfuerzo diplomático sin precedentes para poner fin al conflicto bélico desatado el pasado 28 de enero.
Bajo la mediación de Pakistán, las delegaciones de Washington y Teherán planean una tercera sesión para sellar un acuerdo de paz duradero que supere el actual alto el fuego.
Las delegaciones de Estados Unidos e Irán se encuentran reunidas este sábado en Islamabad, Pakistán, en un esfuerzo diplomático sin precedentes para poner fin al conflicto bélico desatado el pasado 28 de enero.
El encuentro, que tiene como sede el Hotel Serena, ya ha completado dos rondas de negociaciones calificadas como “cordiales”, y se espera que una tercera sesión se lleve a cabo entre la noche del sábado y el domingo.
Este diálogo representa un hito histórico, siendo el primer contacto directo y presencial de alto nivel entre ambos países desde la firma del acuerdo nuclear de 2015, y el más relevante desde la Revolución Islámica de 1979.
La delegación estadounidense está encabezada por el vicepresidente JD Vance, mientras que la parte iraní cuenta con el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y el canciller Abbas Araqchi.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, subrayó que el objetivo prioritario para su administración es garantizar que Irán no posea armamento nuclear, calificando este punto como "el 99% de lo que buscamos". Por su parte, el régimen iraní ha condicionado el avance de las conversaciones a la implementación de un cese al fuego en el Líbano y a la liberación de activos bloqueados.
A pesar del clima de "optimismo" reportado por fuentes diplomáticas, la negociación enfrenta desafíos externos inmediatos. Mientras los expertos intercambian borradores de texto para un acuerdo de paz integral, persisten los intercambios de disparos en la frontera sur del Líbano entre Israel y Hezbollah.
El gobierno de Pakistán, que actúa como mediador activo en el proceso, ha desplegado un operativo de seguridad excepcional. Las calles aledañas al lugar de la cumbre permanecen desiertas y las carreteras han sido cerradas para proteger a los diplomáticos.
Según informó la televisión pública iraní y confirmó la Casa Blanca, los equipos técnicos están trabajando intensamente en el intercambio de actas preliminares para extender el alto el fuego de dos semanas que entró en vigor el pasado miércoles. El liderazgo pakistaní ha instado a ambas partes a buscar una solución "beneficiosa para todos" que garantice la estabilidad regional tras la escalada de violencia iniciada por el bombardeo que acabó con la vida de Ali Khamenei.