Este miércoles 12 de agosto se vivió un eclipse solar total que pudo observarse en una estrecha franja del planeta tierra. En ese contexto, un vuelo despegó desde Madrid, España, con un objetivo preciso: ver y registrar el fenómeno -que fue tendencia en redes sociales- desde 10.000 metros de altura.
El avión partió de la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y, de manera extraña, tenía a Madrid como punto de partida y también como destino. A bordo viajaban investigadores del proyecto Shelios, especialistas en el estudio de la morfología solar, junto con técnicos de Iberia y tres periodistas.
El equipo se encargó de preparar una retransmisión en directo del fenómeno astronómico y de conseguir imágenes desde el avión durante la totalidad.
El eclipse solar a más de 10 mil metros de altura
El vuelo despegó este miércoles a las 18.45. Poco después de abandonar el aeropuerto, la aeronave alcanzó su altitud máxima y los investigadores terminaron de ajustar las cámaras y el equipamiento científico que utilizarían durante el momento más esperado del recorrido.
Entre los instrumentos había un telescopio digital preparado para la ocasión. Un astrofísico e informático estuvo a cargo de su puesta a punto y explicó que el dispositivo permitiría realizar un timelapse con imágenes de la corona solar, las perlas de Baily y pequeñas protuberancias visibles durante la totalidad.
A medida que el eclipse avanzaba hacia su fase total, la tripulación comenzó a realizar distintos virajes para ubicar el avión en el lugar previsto. La maniobra debía coincidir con precisión con la trayectoria del fenómeno para conseguir que la aeronave estuviera en la posición indicada en el momento clave.
"Lo más complejo ha sido coordinar los cálculos astronómicos a los cálculos aeronáuticos", explicó Carlos Lopera, el comandante del vuelo.
El plan finalmente dio resultado. Poco después de las 20.30, las luces de la cabina se apagaron y desde las ventanillas pudo verse la oscuridad provocada por el eclipse junto con el anillo solar. Dentro del avión, la totalidad se extendió durante dos minutos y siete segundos.
El comandante anunció entonces por megafonía que estaban “en el punto exacto a la hora exacta”. Y agregó: "Lo hemos logrado y ha sido mágico".