Jonathan McKinsey (40), director de ingeniería del área de videojuegos de The New York Times, fue asesinado a tiros el pasado sábado en el estacionamiento del complejo deportivo Dublin Sports Grounds, al este de San Francisco. El homicidio habría sido perpetrado por sus suegros, quienes fueron detenidos cerca del lugar de los hechos.
Según informó la prensa local, un testigo identificado como Assad Razawi escuchó entre cinco y seis disparos desde la zona del parque, observó a McKinsey desplomarse en el suelo y vio a un hombre y una mujer alejarse del lugar y caminando con calma.
Un policía que transitaba por la zona localizó a la víctima mientras la central recibía alertas al 911.McKinsey fue declarado muerto en la escena tras presentar múltiples heridas de bala.
Así detenían al suegro de Jonathan McKinsey tras el crimen.
La Policía local arrestó a Shouyong Zhang y Shili Chen, quienes permanecen bajo custodia en la cárcel de Santa Rita sin derecho a fianza. Además de la imputación por asesinato, enfrentan cargos por conspiración, disparo intencional de un arma con negligencia grave y puesta en peligro de menores.
Conflictiva separación y acusaciones de violencia
El homicidio se produjo en el contexto de una separación judicial especialmente conflictiva entre McKinsey y su esposa, Candice Jang. Según trascendió, McKinsey había solicitado formalmente el divorcio en diciembre pasado y la pareja vivía en domicilios separados.
Ambos habían tramitado órdenes de restricción por violencia doméstica con denuncias cruzadas graves, y tenían fijada una audiencia judicial sobre el divorcio para el próximo 2 de octubre.
En 2025, Jang denunció a McKinsey por agresiones físicas, sosteniendo que durante una discusión el ejecutivo la sujetó de los antebrazos y la arrojó contra el borde de una mesa, lo que le habría provocado la fractura de vértebras en la parte superior de la espalda.
Shouyong Zhang y Shili Chen, suegros de Jonathan McKinsey, acusados por el homicidio.
Asimismo, acusó a su esposo de haber golpeado en el rostro a su hijo de seis años y de maltratar emocionalmente a su madre. En otro episodio, la policía halló a su segundo hijo, de dos años, solo en una habitación mientras McKinsey se encontraba realizando compras.
A raíz de estos hechos, el ejecutivo fue imputado por dos cargos menores de abuso infantil. En la corte, se declaró no culpable y obtuvo la libertad bajo la condición de completar 12 clases de crianza.
Las contraacusaciones de McKinsey
En diciembre pasado, McKinsey presentó su propio recurso judicial denunciando haber sido víctima de años de violencia doméstica por parte de Jang. En su escrito sostuvo que su esposa lo había golpeado con una sartén, provocado heridas con un espejo, forzado a ingerir una cucaracha y desatendido la seguridad de sus hijos, asegurando además que el incidente del niño de dos años fue un montaje deliberado para incriminarlo.
Además, McKinsey se encontraba en proceso de transición de género a mujer, situación que también derivó en el conflicto con sus suegros. El ejecutivo denunció que su suegra dirigió insultos discriminatorios contra él y contra su hijo, cuando el menor se probó vestidos.
Adicionalmente, acusó a su suegro de haberlo golpeado en el pecho mientras se recuperaba de una doble mastectomía realizada en 2010, y a su esposa de haberle arrancado catéteres médicos del cuerpo durante el tratamiento.
Ninguna de las acusaciones cruzadas había sido resuelta de forma definitiva por los tribunales al momento del homicidio. La policía no ha precisado los acontecimientos que detonaron el ataque en los minutos previos a los disparos ni el motivo por el cual los padres de Jang habrían abierto fuego.