Lo que había comenzado como una reunión familiar para beber y cocinar terminó con un joven muerto y su primo detenido y acusado de asesinato en Albuquerque, Nuevo México. La discusión, según los testimonios citados en documentos judiciales por medios estadounidenses, se habría originado por una cuestión tan particular como determinar quién había preparado las enchiladas de chile verde más picantes.
El acusado es Ervin Joaquín Gutiérrez, de 22 años, quien fue detenido el sábado 29 de agosto y enfrenta un cargo abierto de asesinato por la muerte de su primo Nathaniel Cavazos, de 25. Hasta el momento, no se conoce la fecha en la que deberá comparecer ante la Justicia.
Todo ocurrió durante la noche del 27 de agosto, cuando distintos integrantes de la familia se encontraban reunidos para cocinar y beber. Gutiérrez habría viajado desde Roswell hasta Albuquerque para compartir la preparación de la comida con sus familiares.
La discusión por las enchiladas escaló hasta los disparos
De acuerdo con documentos judiciales citados por medios estadounidenses, uno de los primos de los jóvenes contó a los investigadores que Cavazos y Gutiérrez comenzaron a discutir acerca de quién había preparado las enchiladas más picantes.
Departamento de Policía de Albuquerque
La disputa verbal habría aumentado de intensidad hasta convertirse en una pelea física. En ese contexto, según el testimonio incorporado a una declaración jurada y reproducido por los medios, Gutiérrez le habría dicho a Cavazos "somos familia" antes de presuntamente dispararle.
La víctima aparentemente intentaba alejarse del lugar cuando recibió entre tres y cuatro disparos por la espalda. El reporte señala que ambos jóvenes se encontraban a unos tres metros de distancia.
Gutiérrez presuntamente se retiró antes de la llegada de los agentes policiales, que arribaron poco antes de las 23:00. Cavazos murió en el lugar.
El acusado habría preguntado por Snapchat si su primo había muerto
Luego del episodio, Gutiérrez presuntamente utilizó Snapchat para comunicarse con familiares y consultar si Cavazos realmente había muerto.
En esos mensajes, de acuerdo con otros testimonios citados en los reportes, también habría afirmado que su primo lo había amenazado primero. Además, habría asegurado que no tenía intención de matarlo, aunque sostuvo que temía que Cavazos atentara contra su vida.
Nathaniel Cavazos vivía y trabajaba en el complejo Copper Hills Apartments, ubicado en el noreste de Albuquerque.
Tras su muerte, familiares y vecinos se reunieron durante su funeral para despedirlo. Personas que compartían con él lo describieron como alguien dispuesto a ayudar a los demás, incluso a residentes con discapacidad que necesitaban asistencia.