Callum Frew completó 26,5 millas de la West Highland Way en menos de siete horas para recaudar fondos contra el cáncer de mama. El corredor de Glasgow enfrentó un ascenso superior a los 3.000 pies, equivalente a subir un Munro, utilizando una ruta diseñada por inteligencia artificial para coordinar puntos de asistencia.
Salió de su casa en Milton of Campsie a las 6:30 de la mañana para conducir hasta el punto de inicio en Inversnaid. El recorrido comenzó bajo un cielo cubierto que terminó en quemaduras solares inesperadas a medida que avanzaba la jornada. A pesar del desnivel acumulado, Frew se mantuvo en movimiento constante durante 6 horas y 46 minutos.
¿Cómo diseñó Callum Frew su ruta con inteligencia artificial?
La ruta no siguió los senderos originales de la West Highland Way. "Debido a que usamos IA para ayudar a trazar la ruta, no siguió los caminos originales", explicó el corredor respecto a la planificación. El sistema permitió incorporar cinco paradas estratégicas accesibles para coches, donde su madre, su novia y amigos lo esperaban con refrescos.
Aunque Frew corrió físicamente solo, calificó la ayuda de su equipo como invaluable para superar el cansancio. "Si estuviera haciendo eso solo, no lo habría hecho en absoluto porque parte de esa ruta fue brutal", admitió. Sus perros, Sam y Storm, quedaron fuera de esta travesía debido a la longitud de las secciones.
El tramo inicial desde Inversnaid hasta las cataratas de Falloch presentó el mayor reto técnico del día. Frew describió el terreno como "mega técnico", plagado de raíces y rocas que lo obligaban a subir y bajar constantemente. A mitad de camino, a solo dos millas de Drummond, el agotamiento empezó a pesar seriamente en sus piernas.
¿Por qué corre en montaña y no en asfalto?
Su motivación surgió en su lugar de trabajo, una cafetería donde interactúa a diario con el público. Tras conversar con clientes, familiares y amigos afectados por la enfermedad, decidió que Breast Cancer UK sería su causa de recaudación anual. Hasta el momento, las donaciones han superado las 800 libras.
Frew prefiere las colinas remotas a las maratones convencionales en circuitos urbanos. "Mis rodillas quedan absolutamente destruidas en el asfalto", señaló respecto a la dureza del pavimento. El corredor elige el terreno más blando de la naturaleza, incluso si la superficie es técnicamente difícil y el ascenso es constante.
Entrena habitualmente en las colinas de Campsie Fells, cerca de su hogar, combinando el boxeo con el gimnasio. Durante la prueba en West Highland Way, consumió sándwiches y grandes cantidades de agua para mantener el ritmo de carrera. La recaudación de fondos permanece abierta para quienes deseen colaborar con la organización benéfica.