14 de agosto de 2026 - 21:44

Línea amarilla continua y otra discontinua en la ruta: qué significa y cuál es la multa que implica cruzarla

Las líneas amarillas en la ruta o la calle no permite adelantar en cualquier situación: su significado depende del lado por el que circula el vehículo.

Las rutas tienen distintas marcas sobre el asfalto que no cumplen una función menor. Entre ellas, las líneas amarillas son fundamentales porque organizan la circulación y determinan cuándo un conductor puede invadir el carril contrario para realizar un adelantamiento. Interpretarlas correctamente es clave para evitar maniobras peligrosas y posibles sanciones.

Una de las situaciones que más dudas genera aparece cuando una línea amarilla continua está acompañada por otra discontinua. En ese caso, no todos los vehículos tienen la misma posibilidad de cruzar la marca central: la ubicación de cada línea respecto del automóvil determina si el adelantamiento está permitido o prohibido.

Además de la multa económica, determinadas infracciones pueden tener consecuencias sobre la licencia de conducir.

Además de la multa económica, determinadas infracciones pueden tener consecuencias sobre la licencia de conducir.

Qué significa la línea amarilla continua y discontinua en una ruta

  • Cuando en el centro de una ruta aparecen una línea amarilla continua y otra discontinua juntas, el conductor debe prestar atención a cuál de las dos tiene de su lado. La línea continua indica que, desde ese carril, no está permitido atravesar la marca central para adelantar.
  • La línea discontinua, en cambio, puede ser atravesada para realizar un adelantamiento cuando las condiciones de circulación lo permiten. Por eso, un vehículo que circula junto al lado de la línea discontinua puede iniciar la maniobra si existe suficiente visibilidad, distancia y espacio para completarla de forma segura.

La regla cambia para quien tiene la línea continua de su lado. Aunque el vehículo que circula en sentido contrario tenga una línea discontinua, eso no habilita al conductor ubicado junto a la línea continua a cruzarla.

Además, una línea discontinua no significa que adelantar sea siempre seguro. La Ley Nacional de Tránsito establece condiciones específicas para realizar esta maniobra y obliga a comprobar que exista distancia suficiente, buena visibilidad y que no se genere peligro para quienes circulan en ambos sentidos.

Si la maniobra provoca un accidente, las consecuencias pueden ser considerablemente mayores y alcanzar responsabilidades civiles o penales según las circunstancias.

Si la maniobra provoca un accidente, las consecuencias pueden ser considerablemente mayores y alcanzar responsabilidades civiles o penales según las circunstancias.

¿Qué multa corresponde por cruzar una línea amarilla continua?

Cruzar una línea amarilla continua para adelantar puede constituir una infracción vinculada con el incumplimiento de las reglas de adelantamiento y circulación. Sin embargo, no existe una única cifra nacional en pesos que pueda aplicarse automáticamente en todo el país.

La razón es que Argentina tiene un sistema de tránsito con competencias nacionales, provinciales y municipales. Las sanciones y su forma de cálculo dependen de la jurisdicción en la que se cometa la infracción.

En el ámbito alcanzado por la Ley Nacional de Tránsito, las multas se expresan mediante unidades de referencia, mientras que las jurisdicciones locales pueden establecer sus propios esquemas dentro de sus competencias.

Por eso, afirmar que cruzar una línea amarilla implica siempre una multa de determinada cantidad de pesos sería incorrecto. El monto puede cambiar según la jurisdicción, la normativa aplicable y el valor vigente de la unidad utilizada para calcular la sanción.

Cómo saber si se puede adelantar

La presencia de una línea discontinua no elimina el resto de las obligaciones que tiene el conductor. Antes de comenzar un adelantamiento hay que comprobar que no exista otro vehículo aproximándose en sentido contrario y que haya suficiente distancia para completar la maniobra.

También deben respetarse las señales verticales, los límites de velocidad y las prohibiciones específicas del tramo. Las curvas, intersecciones, puentes, cambios de rasante y otros sectores con visibilidad reducida pueden impedir una maniobra aunque la marca del pavimento parezca permitirla.

En definitiva, la combinación de una línea amarilla continua con una discontinua no habilita a todos los conductores por igual. La clave está en observar cuál de las dos líneas se encuentra del lado del vehículo: la continua impide cruzar para adelantar, mientras que la discontinua puede permitir la maniobra si el resto de las condiciones son seguras.

LAS MAS LEIDAS