Hay cifras que aparecen casi de manera silenciosa y, una vez que las conocemos, resulta difícil olvidarlas. Una de ellas es la proyección de que las mujeres de Corea del Sur podrían superar los 90 años de esperanza de vida promedio para 2030.
Un estudio internacional proyectó que las mujeres de Corea del Sur podrían alcanzar una esperanza de vida promedio de 90,8 años para 2030.
Hay cifras que aparecen casi de manera silenciosa y, una vez que las conocemos, resulta difícil olvidarlas. Una de ellas es la proyección de que las mujeres de Corea del Sur podrían superar los 90 años de esperanza de vida promedio para 2030.
No se trata de la edad que alcanzarían solamente quienes tienen una genética privilegiada o quienes llevan una vida especialmente saludable. Es un promedio calculado para toda la población femenina. Si la proyección se cumple, Corea del Sur se convertiría en el primer país registrado en superar esa barrera de esperanza de vida femenina.
Pero detrás de ese número hay algo más interesante: no existe una única explicación extraordinaria.
La proyección surgió de un estudio publicado en 2017 en The Lancet, dirigido por Vasilis Kontis y Majid Ezzati, investigadores del Imperial College de Londres, junto con otros especialistas y en colaboración con la Organización Mundial de la Salud.
El trabajo analizó la evolución de la esperanza de vida en 35 países industrializados y utilizó múltiples modelos estadísticos para realizar las proyecciones.
En lugar de depender de una única estimación, los investigadores combinaron los resultados de 21 modelos diferentes. La metodología buscaba aprovechar las ventajas de distintas herramientas de predicción y reducir la dependencia de un único modelo.
El resultado situó a las mujeres surcoreanas en una esperanza de vida proyectada de aproximadamente 90,8 años para 2030.
Las mujeres de Francia, España y Japón aparecían detrás, con valores cercanos a los 88 años. En el caso de los hombres, Corea del Sur también encabezaba las proyecciones, con una esperanza de vida estimada de 84,1 años.
Pero había un detalle importante que algunos titulares pasaron por alto.
El modelo calculó una probabilidad del 57% de que las mujeres surcoreanas superaran los 90 años de esperanza de vida y una probabilidad del 90% de que superaran los 86,7 años.
Por lo tanto, los 90 años no constituían una certeza, sino una proyección acompañada de un determinado margen de incertidumbre.
Durante buena parte del siglo XX, algunos demógrafos consideraron que alcanzar una esperanza de vida promedio de 90 años constituía prácticamente un límite biológico.
Sin embargo, la evolución de determinados países comenzó a cuestionar esa idea.
La experiencia de Corea del Sur muestra que no fue necesario un descubrimiento médico extraordinario para acercarse a esa barrera.
El cambio fue mucho menos espectacular: décadas de mejoras acumulativas en salud pública, prevención, nutrición y acceso a la atención sanitaria.
Cada una de esas mejoras puede parecer pequeña cuando se analiza por separado. Pero aplicadas a una población completa durante varias generaciones, sus efectos pueden ser enormes.