Tres excursionistas californianos debieron ser rescatados tras quedar varados en la montaña Shasta por confiar exclusivamente en el asistente de inteligencia artificial Gemini de Google para planificar su travesía. El grupo enfrentó un duro descenso que los obligó a pasar la noche a la intemperie en un cañón de difícil acceso.
La travesía, estimada inicialmente en ocho horas de duración, comenzó a las tres de la madrugada. Sin embargo, los deportistas alcanzaron la cumbre recién a las siete de la tarde. Con esta demora, desoyeron la advertencia general de seguridad para montañistas que recomienda iniciar el descenso de inmediato si no se llega a la cima antes del mediodía.
¿Qué pasó durante el descenso al cañón de Mud Creek?
Al intentar descender durante el anochecer, los excursionistas perdieron el rumbo del sendero señalizado. En medio de la oscuridad, uno de los integrantes del grupo sufrió una lesión en la rodilla que paralizó la marcha, lo que los obligó a contactar a la oficina del sheriff local para solicitar indicaciones urgentes. El grupo tuvo que pernoctar en el cañón de Mud Creek antes del arribo de los rescatistas a la mañana siguiente.
De acuerdo con el reporte de la oficina del sheriff, el asistente de inteligencia artificial de Google le proporcionó al grupo información inicial engañosa. Específicamente, la herramienta les recomendó llevar menos cantidad de agua y alimentos de los que realmente requería una ascensión de ocho horas en ese terreno, un factor de deshidratación y fatiga que terminó ralentizando y extendiendo notablemente la caminata.
¿Cuál es el margen de error de la IA en situaciones extremas?
El caso reabre las alertas sobre el uso de estas herramientas tecnológicas para coordinar viajes de alta exigencia o riesgo físico. Los expertos de seguridad recalcan la importancia de consultar siempre fuentes oficiales de navegación y disponer de alternativas de mapas tradicionales que funcionen sin conexión a internet.
Un estudio previo sobre el desempeño de los chatbots más populares advierte que aproximadamente la mitad de las respuestas que entregan son incompletas o contienen referencias erróneas o delirantes. Por esta razón, se aconseja extremar las precauciones ante consultas sobre temas de salud, legales o situaciones de supervivencia que puedan comprometer la vida de las personas.