Sin agua corriente, sin señal de teléfono y con la tienda más cercana a dos horas, la vida de Brent Underwood parece sacada de otra época. El joven vive a 2.499 metros sobre el nivel del mar y es el único habitante de Cerro Gordo, un antiguo pueblo minero abandonado en las montañas de California.
Su particular historia, marcada por el aislamiento y la soledad, se volvió viral en las redes sociales y despertó la curiosidad de miles de personas.
Lo que comenzó en 2018 como una broma o una apuesta entre amigos terminó convirtiéndose en un cambio radical de vida cuando el joven desembolsó 1.4 millones de dólares para adquirir la propiedad completa.
Compró un pueblo fantasma y ahora es su único habitante: vive sin agua ni señal de teléfono.
Redes
La idea nació casi como una broma cuando un amigo le envió el anuncio inmobiliario en medio de la noche. Sin embargo, Underwood, quien anteriormente operaba un alojamiento en una casa victoriana del siglo XIX, vio la oportunidad de combinar la hospitalidad con la preservación histórica. Según relató el protagonista a la revista People, vio en aquel lugar una oportunidad para revitalizar un pueblo histórico entero y, con el tiempo, crear un lugar donde los visitantes pudieran sumergirse en su historia.
"Creo que una cosa es alojarse en un hotel genérico en una ciudad que visitas. Es mucho más interesante alojarse en un pedazo de la historia de esa ciudad y usarlo como punto de entrada para aprender más sobre ella".
Fue entonces cuando decidió dejar su vida cómoda en la ciudad, a sus amigos y familia y mudarse solo a este pueblo fantasma.
Seis años como único habitante
A lo largo de los últimos seis años, Underwood ha sido el único residente del pueblo, y se dedica a documentar sus descubrimientos y compartir su día a día a través de su cuenta de TikTok donde suma más de 3 millones de seguidores.
Cerro Gordo fue fundado en 1865 tras el descubrimiento de yacimientos de plata, plomo y zinc y llegó a albergar a unos 4.000 habitantes durante su época de mayor auge económico. Sin embargo, cuando los minerales se agotaron, la población abandonó paulatinamente el lugar hasta dejarlo completamente deshabitado.
Underwood llegó al pueblo en marzo de 2020 con la intención inicial de quedarse unas cuantas semanas. Sin embargo, el aislamiento derivó en una estancia de seis años a tiempo completo en compañía de sus animales.
Un pueblo fantasma renovado
A pesar de las bajas temperaturas y tormentas de nieve que azotan el lugar, el joven decide quedarse y dedicar su tiempo a proteger las estructuras históricas del pueblo. En este tiempo, pudo explorar galerías mineras subterráneas que descubrió tras hallar una pequeña grieta en el terreno. En las profundidades (donde aún se conservan vigas y periódicos de entre 1897 y 1926) encontró herramientas antiguas e incluso pantalones vaqueros vintage de la marca Levi Strauss.
Actualmente, el joven trabaja para darle un propósito completamente renovado a la localidad. En este tiempo, edificó un hotel para albergar turistas, convirtió la antigua dinamitera en una biblioteca, transformó la tienda en un museo y adaptó viejas cabañas como estudios de grabación para artistas.
El pueblo abre sus puertas a visitantes los fines de semana de 9:00 a 17:00 por un costo de 20 dólares.