Colombia aplicará la eutanasia a 80 hipopótamos que heredó por un capricho de Pablo Escobar
Tras el fracaso de los intentos de traslado y los altos costos de esterilización, el Gobierno colombiano implementará un protocolo de sacrificio físico.
Colombia: habilitan la eutanasia de 80 hipopótamos descendientes de Pablo Escobar
El Gobierno de Colombia ha dado un paso decisivo para enfrentar uno de sus desafíos ambientales más inusuales y complejos: el manejo de los hipopótamos descendientes de los ejemplares introducidos ilegalmente por el narcotraficante Pablo Escobar en la década de 1980.
El lunes pasado, las autoridades autorizaron un protocolo para practicar la eutanasia a unos 80 individuos durante el segundo semestre de este año.
La ministra de Ambiente, Irene Vélez, explicó que la medida responde a una necesidad de salvar los ecosistemas locales, tras comprobar que otros métodos, como la esterilización o el traslado internacional, resultaron ser insuficientes o inviables. Según datos oficiales, la población de estos paquidermos, declarados especie exótica invasora en 2022, podría alcanzar los 1.000 ejemplares para el año 2035 si no se interviene de inmediato.
Un protocolo de dos modalidades
El plan de manejo contempla una inversión de aproximadamente dos millones de dólares y establece dos métodos de sacrificio. Por un lado la eutanasia química, donde se atraerá a los animales con alimento hacia corrales para inmovilizarlos con dardos tranquilizantes y, posteriormente, administrarles fármacos letales.
Por otro lado, la eutanasia física: Implicará el uso de rifles de alta potencia manejados por tiradores certificados. Debido al grosor de la piel del animal, el protocolo exige disparos directos a la cabeza para garantizar una muerte inmediata y minimizar el sufrimiento.
Hacienda Nápoles
Hacienda Nápoles
Los restos serán enterrados en fosas de hasta cuatro metros de profundidad o, en su defecto, cremados. Los operativos se concentrarán principalmente en la Hacienda Nápoles y la Isla del Silencio en el río Magdalena, aunque no se descarta intervenir en otras zonas donde se ha detectado su presencia cerca de asentamientos humanos.
El fracaso de las alternativas
La decisión llega tras agotar otras vías. El traslado de los animales a santuarios en países como México, India o Sudáfrica fracasó debido a la falta de permisos internacionales y al elevado costo de transporte, estimado en 3,5 millones de dólares.
Además, la ministra Vélez señaló que los hipopótamos colombianos sufren de "pobreza genética" debido a la endogamia, lo que limita su aceptación en otros países y su posible reintroducción en África.
Actualmente, estos animales representan un peligro real para la población rural y los pescadores debido a su naturaleza territorial y agresiva. Además, compiten directamente por recursos con especies nativas como los manatíes de río.