27 de agosto de 2026 - 14:50

Ahorró durante 9 años como empleada doméstica para construir su casa con plástico reciclado: las paredes se encastran como Lego

La vivienda de Cindy Mora en Costa Rica requirió 850 bloques encastrables para sus paredes, pero conserva cimientos y techos de materiales convencionales.

Cindy Mora ahorró durante nueve años trabajando como empleada doméstica para comprar un terreno en Alajuelita, Costa Rica. Sin fondos para edificar, su destino cambió gracias a una iniciativa social que transformó siete toneladas de desechos plásticos en las paredes de su nueva casa sustentable.

Durante casi una década, Cindy crió sola a su hijo Fabrizio ahorrando cada centavo disponible de su salario. Al conseguir la parcela en el barrio Lámparas, se enfrentó a la cruda realidad de no tener recursos para construir una vivienda digna. Fue entonces seleccionada por la organización Hábitat para la Humanidad, que junto a empresas aliadas aportó una solución habitacional disruptiva usando botellas y empaques plásticos recolectados de la basura.

El sistema Bloqueplas y la física de encastre tipo Lego

El verdadero motor técnico del proyecto reside en la utilización de los bloques llamados Bloqueplas, desarrollados por la organización Ekojunto. Estas piezas se fabrican fundiendo el plástico reciclado para moldear bloques macizos que se acoplan entre sí a presión, imitando el sistema de encastre de los juguetes Lego.

Este diseño modular elimina la necesidad de utilizar mezclas húmedas de cemento y arena para unir la mampostería, acelerando de manera drástica los tiempos de montaje y permitiendo que voluntarios sin experiencia previa completen la estructura bajo supervisión técnica en unas 800 horas de labor. Al mismo tiempo, la flexibilidad inherente del plástico proporciona propiedades de absorción de ondas, lo que adapta la estructura al exigente código sísmico de Costa Rica.

¿Qué materiales tradicionales conserva esta casa ecológica en Costa Rica?

Pese a la innovación de los muros plásticos, la vivienda no es totalmente de plástico. Los cimientos, la estructura del techo, la instalación eléctrica y las tuberías de agua potable fueron montados utilizando materiales de construcción tradicionales para garantizar la seguridad sanitaria de la familia. Por fuera, una vez revocada y pintada, la edificación se mimetiza por completo con las casas humildes de la zona, sin revelar su origen reciclado

Este desarrollo piloto intentó mitigar una problemática ambiental alarmante: en 2018, Costa Rica desechaba unas 564 toneladas diarias de plástico, de las cuales apenas lograba reciclar unas 14 toneladas. Aunque la técnica de bloques de plástico reciclado ha inspirado proyectos similares, aún no se ha logrado implementar un sistema de producción industrial masivo que abarate sustancialmente la vivienda social en la región.

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