10 de noviembre de 2014 - 00:00

Multitudinaria celebración a 25 años de la caída del Muro de Berlín

Miles de globos luminosos fueron lanzados a lo largo de los 15 km del antiguo trazado del Muro, con el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven -basado en la Oda a la Alegría- de fondo. Una marea humana festejó en la Puerta de Brandenburgo.

Miles de globos luminosos sobrevolaron anoche el cielo de la capital alemana para conmemorar la caída del Muro de Berlín hace 25 años -el 9 de noviembre de 1989- un acontecimiento histórico que, para la jefa del gobierno alemán, demuestra que “los sueños pueden hacerse realidad”.

Bajo la atenta mirada de cientos de miles de espectadores, unos 7.000 globos se lanzaron a lo largo de 15 kilómetros del antiguo trazado del Muro con el cuarto movimiento de la novena sinfonía de Beethoven, basado en la Oda a la Alegría del escritor alemán Friedrich von Schiller, de fondo.

Una marea humana acudió al centro de Berlín, bloqueando la circulación entre la Puerta de Brandeburgo y Postdamer Platz, para presenciar este espectáculo, que cierra un fin de semana de festejos en la capital alemana.

En Checkpoint Charlie, uno de los pasos fronterizos más conocidos entre Berlín Este y Berlín Oeste, una muchedumbre compacta celebraba también este acontecimiento, que puso fin a la Guerra Fría y anunció la reunificación de Alemania y de Europa.

“¡Somos un pueblo feliz!”, dijo el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, desde la Puerta de Brandeburgo. A su lado, el último dirigente de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, de 83 años, recibía una fuente ovación del público por su papel en la reunificación alemana.

Gorbachov compartió ovaciones con el ex dirigente del sindicato polaco Solidarnosc, Lech Walesa, también presente en la ceremonia.

El lanzamiento de globos terminaba en el puente de Bornholmer Strasse, en el norte de la ciudad, el primer punto de paso entre ambas partes de Berlín abierto la noche del 9 de noviembre de 1989 y por donde la actual jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, cruzó del Este al Oeste de Berlín a los 35 años de edad.

Cerca de dos millones de alemanes y extranjeros siguieron y participaron de los diferentes eventos, los recorridos y las celebraciones más descontracturadas en algunos barrios de la capital.

Exactamente las 19.20 hora local (15.20 hora argentina) los globos inflados con helio,y que fueron bautizados como Lichtgrenze (Frontera luminosa), fueron soltados al aire repitiendo de forma simbólica la eliminación de la frontera que dividió durante 28 años Berlín.

En ese mismo momento, en el principal escenario de la Puerta de Bradenburgo la orquesta Staatskapelle dirigida por Daniel Barenboim aportó otra cuota de emoción al tocar la octava sinfonía de Ludwig van Beethoven, la Oda a la Alegría, himno de la Unión Europea.

Una marea humana, salpicada por las lucecitas de los celulares que intentaron retratar cada uno de los momentos del conmovedor aniversario, los escuchaba con una mezcla de emoción -especialmente entre los más veteranos que no lograron contener las lágrimas- y la alegría indisimulable de los más jóvenes que trepaban los árboles y creaban ritmos de percusión con todo lo que tenían mano.

Pese a un frío que perforaba los huesos, la noche fue una fiesta, aún cuando los primeros globos luminosos quedaron trabados, poniendo en duda la conocida perfección alemana.

Del acto participaron el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, el último presidente de la Unión Soviética, Mijail Gorbachov, y el primer presidente de la Polonia postsoviética y premio Nobel de la Paz, Lech Walesa. Los dos últimos, ambos símbolos del la caída de la Unión Soviética y del fin de la Guerra Fría, se llevaron la ovación principal de la jornada.

El cierre fue multitudinario y emotivo, pero fue apenas el final de una larga serie de actos, conciertos, eventos y conmemoraciones.

Durante la tarde la Puerta de Brandeburgo, símbolo de la unidad alemana, fue el escenario del principal evento musical del día, con un concierto de la orquesta Staatskapelle dirigida por el argentino Daniel Barenboim y música de otras estrellas de la música alemana e internacional.

"Los sueños son posibles"

En el 25 aniversario de la caída del muro de Berlín, la canciller alemana, Angela Merkel, calificó ese momento histórico como un “mensaje de confianza” para los diferentes lugares en crisis que existieron y existen en el mundo, y aprovechó para apelar a “una Europa unida y edificada sobre valores comunes”.

En el centro conmemorativo del Muro de Berlín en la Bernauer Strasse -la calle que simboliza la partición ciudadana-, Merkel afirmó en su primer discurso del día que “este centro conmemorativo transmite también la gran suerte y regalo que constituye el poder vivir unidos y de forma pacífica en nuestro continente, en una estructura económica y social a la que van ligadas libertad y responsabilidad”.

“La caída del muro nos enseñó que los sueños se pueden hacer realidad, que nada debe permanecer tal y como está”, afirmó.

LAS MAS LEIDAS