Los diputados opositores venezolanos convocaron ayer a una marcha el 23 de enero para "la defensa de la Constitución", en rechazo al aval que dio la víspera el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) a la postergación de la toma de posesión prevista para ayer del presidente Hugo Chávez, hospitalizado en Cuba, y a la continuidad de su gobierno.
"Queremos dirigirnos especialmente al pueblo de Venezuela, y convocar al país entero a que este 23 de enero demos una demostración masiva de fuerza en las calles de Venezuela", anunció la diputada Míriam Montilla al leer un comunicado del grupo parlamentario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), la variopinta coalición opositora.
En el comunicado, los diputados hacen el llamado a protestar de manera pacífica "por el restablecimiento del respeto a la Constitución" el 23 de enero, día que marca el fin de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en 1958.
Tras la decisión del TSJ, que autoriza a Chávez a tomar posesión ante esa instancia más adelante, el vicepresidente Nicolás Maduro seguirá ejerciendo ese cargo con los poderes limitados que le transfirió hace un mes el mandatario, quien lo designó como su heredero político.
El comunicado de los diputados afirma que la sentencia del TSJ altera la Constitución, "afectando gravemente el orden democrático del Estado".