Unos 10 mil estudiantes universitarios británicos marcharon hoy por el centro de Londres en protesta por el aumento del desempleo juvenil y de la matrícula de estudio.
Unos 10 mil estudiantes universitarios británicos marcharon hoy por el centro de Londres en protesta por el aumento del desempleo juvenil y de la matrícula de estudio.
La manifestación estuvo organizada por la Unión Nacional de Estudiantes (NUS), la confederación que representa a unos 7 millones de alumnos de educación terciaria.
El lema central de la protesta fue "Educar, emplear y capacitar", todas "promesas rotas" del gobierno británico y sus políticas de austeridad, según señalaron desde la organización estudiantil.
Esas consignas se reflejaron en varios de los carteles de los manifestantes, entre los que se destacaron los que señalaban: "Hay que pelear por una educación gratuita"; "Quiero educarme, pero no puedo pagar"; "Educación gratuita e impuesto para los ricos".
Un grupo de estudiantes de Liverpool viajó con una sugestiva bandera que indicaba: "La universidad es una fábrica, hay que organizarse, ocupar e ir a huelga".
"Me endeudo para pagar mi educación y después salir a un mercado laboral que no me ofrece ninguna oportunidad, sin duda hay algo que no está funcionando", sostuvo Ian, estudiante de la Universidad de Birmingham.
"El gobierno debería establecer mejor sus prioridades: socializa las pérdidas de las empresas, pero no sus ganancias y eso causa recortes a la educación y aumentos en la matrícula", manifestó Daniel, otro alumno, en declaraciones a la BBC.
La manifestación se concentró en Temple, en el centro de la capital inglesa, y se movilizó primero hacia el Parlamento británico, donde se produjeron algunos empujones y forcejeos con la policía.
Los estudiantes cruzaron luego el Támesis sobre el puente Westminster, donde algunos hicieron una sentada, para finalmente dirigirse al sur hacia el parque Kennington.
Se trató de la protesta estudiantil más importante en el Reino Unido desde 2010, cuando miles marcharon contra el aumento de la matrícula universitaria que decretó ese año el gobierno británico.
Esa suba, que empezó a regir este año, elevó hasta 9 mil libras (un poco más de 14 mil dólares) el precio máximo que cobran por año algunas universidades, lo que implicó en varios casos que la tarifa se triplicó.
Hace dos meses, el viceprimer ministro, el liberal demócrata Nick Clegg, tuvo que pedir disculpas públicamente al reconocer que la promesa electoral de congelar la matrícula "fue hecha con buenas intenciones, pero fue un error".
El gobierno se mostró hoy menos conciliador y ante la protesta en Londres lanzó un comunicado donde aseguró que "as reformas hicieron que el sistema universitario sea más justo y progresista".
"La mayoría de los estudiantes no pagan por adelantado para estudiar, hay préstamos más generosos y subvenciones y becas para las familias más pobres y el dinero sólo es reembolsado una vez que los graduados tienen trabajo y ganan más de 21.000 libras", agregó.
En cuanto al desempleo juvenil, las últimas estadísticas muestran que hay 963.000 personas entre 16 y 24 años sin trabajo, una cifra que mejoró en el último año cuando la cantidad de desocupados en esa franja etaria superaba el millón.
Pero los gremios sostienen que el número todavía es preocupante y que las perspectivas de trabajo para los jóvenes es la más dura en los últimos 20 años.