1 de diciembre de 2012 - 15:00

México: violentos incidentes tras la asunción de Peña Nieto

Mientras el nuevo presidente juraba, unos 500 encapuchados se enfrentaron con la policía, que reprimió y arrojó gases lacrimógenos. El enfrentamiento dejó al menos seis heridos.

Cientos de manifestantes chocaron con policías afuera de la Cámara de Diputados, tras la asunción de Enrique Peña Nieto como presidente de México, lanzando bombas incendiarias y petardos que dejaron al menos seis heridos, cinco de ellos uniformados que respondían con gas lacrimógeno.

Unos 500 manifestantes, la mayoría jóvenes que se cubrían el rostro, lanzaron al menos medio centenar de petardos y una decena de bombas incendiarias, que por momentos convirtieron al cerco colocado en las calles que rodean a la sede del legislativo en una auténtica valla de fuego y humo.

Un uniformado fue alcanzado en el rostro con una piedra y otros dos con una bomba incendiaria, por lo que tuvieron que ser trasladados en ambulancias.

Otros dos uniformados fueron sacados en brazos por sus compañeros del lugar, afectados por los mismos gases lacrimógenos que lanzaron para repeler a los manifestantes. Uno de ellos resultó herido de un golpe en la cabeza.

El presidente saliente de México, Felipe Calderón, entregó el mando en el minuto cero del sábado a su sucesor Enrique Peña Nieto, en una ceremonia simbólica que busca evitar una ausencia de poder.

"Ha concluido así una transición gubernamental ordenada, legal y transparente", expresó Peña Nieto al concluir el acto solemne que duró cinco minutos, y en el que ambos presidentes estrecharon manos pero no cruzaron palabra alguna.

"Hoy comienzo a ejercer el honroso cargo de presidente" de México, añadió. El acto, llevado a cabo en el Palacio Nacional, en pleno corazón de Ciudad de México, "simboliza la traslación del mando de la Fuerza", dijo Calderón en su cuenta Twitter minutos antes.

"La ceremonia oficial de rendición de protesta y toma de posesión del nuevo Presidente (...) ante el Congreso", se llevará a cabo a media mañana del sábado, precisó.

Al protocolo, en el que se entregó una bandera nacional a Peña Nieto, no asistió la prensa, pero fue transmitida por cadena nacional.

El nuevo presidente, un abogado de 46 años con imagen de galán que dice representar a una nueva generación del Partido Revolucionario Institucional (PRI) -que gobernó con mano dura México entre 1929 y 2000- jurará el cargo a las 15H00 GMT, en una ceremonia ante las dos cámaras del Congreso.

En torno de la sede del Legislativo había unos 3.000 manifestantes, pero unos 500 eran los que participaban activamente en los choques contra los policías, que respondían con gases del otro lado de vallas metálicas colocadas en plena calle para salvaguardar el lugar.

"No esperábamos algo tan violento", comentó uno de los cerca de 200 uniformados que estaba en la zona donde se registraron los choques más violentos, en una amplia avenida cercana al Congreso mexicano, un edificio que ocupa una amplia manzana.

El cerco de la policía federal, con vallas metálicas de unos tres metros de altura, fue colocado en previsión de las manifestaciones de protesta por la asunción de Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), como nuevo presidente.

El regreso del PRI a la presidencia, que gobernó de manera hegemónica México de 1929 a 2000, cuando perdió ante el conservador Partido Acción Nacional, es visto por algunos sectores, sobre todo simpatizantes de la izquierda, como un posible regreso de un gobierno autoritario.

LAS MAS LEIDAS