La canciller alemana, Angela Merkel, mantuvo ayer la presión sobre Rusia, descartando una flexibilización de las sanciones económicas contra Rusia, si no se produce un avance en la solución pacífica del conflicto en el este de Ucrania.
La canciller alemana, Angela Merkel, mantuvo ayer la presión sobre Rusia, descartando una flexibilización de las sanciones económicas contra Rusia, si no se produce un avance en la solución pacífica del conflicto en el este de Ucrania.
Estas declaraciones se producen en el marco de una semana considerada crucial para las conversaciones en Kazajstán entre el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, y el ruso Vladimir Putin, en presencia de Merkel y del presidente francés François Hollande, con el objetivo de relanzar el proceso de paz para terminar con un conflicto que ha dejado más de 4.700 muertos.
“Creo que para poder decretar un levantamiento de las sanciones, tenemos que asegurar primero que los acuerdos de Minsk sean aplicados por completo”, dijo Merkel en Berlín en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk.
Según los acuerdos de Minsk, ambas partes debían respetar un alto el fuego y retirar “los grupos armados ilegales, el material militar y todos los combatientes y mercenarios” del este de Ucrania, escenario de un conflicto entre el ejército y los separatistas prorrusos desde abril. El ministro ucraniano de Defensa, Stepan Poltorak, afirmó que en Donbass seguía habiendo unos 7.500 soldados rusos.
Yatseniuk coincidió con su anfitriona, al declarar que “primero deben respetarse los acuerdos de Minsk, y sólo después podremos hablar de si se levantan las sanciones”, que están afectando los sectores de defensa, energía y finanzas de Rusia y por extensión toda su economía.
Para Yatseniuk, las sanciones estadounidenses y europeas han contribuido en gran medida para que Rusia flexibilice su posición.
“Estoy convencido que son estas sanciones las que han allanado el camino para los acuerdos de Minsk”, dijo.
El lunes, el presidente de Francia, François Hollande, había apuntado a un posible levantamiento de las sanciones occidentales a Rusia “si hay avances” en las conversaciones de paz sobre Ucrania.
Merkel dijo también que todavía no está del todo claro que se vaya a celebrar el 15 de enero en Astana (Kazajistán) la cumbre prevista.
Por su parte, la jefa de la diplomacia de la UE, Federica Mogherini, dijo en una conferencia que hay “limitadas señales positivas del lado ruso estas últimas semanas”.